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jueves, 29 de septiembre de 2011

Violencia escolar: otro ataque a un docente, ahora en Tres Arroyos

infobae.com
29-09-11 | SOCIEDAD

La madre de dos alumnos golpeó a la directora, mientras que "el padre le cortó con un cuchillo las cubiertas del auto", confirmó el intendente Carlos Sánchez, en Radio 10. Gremialistas docentes de la Provincia realizan un paro por 24 horas en repudio a la brutal agresión a un director en Pergamino


Crédito foto: www.lavozdelpueblo.com.ar

Tras el brutal ataque al director de una escuela en Pergamino, que derivó en un paro docente anunciado para hoy por Suteba y FEB, se dio a conocer otro hecho de violencia escolar. Se trata de la madre de dos alumnos de la escuela número 3 de la localidad bonaerense de Tres Arroyos que agredió a golpes de puño a la directora del establecimiento, durante una reunión de padres.
En tanto, el padre de los menores, "le cortó con un cuchillo las gomas del auto", dijo el intendente Carlos Sanchez en Radio 10.
Según Sánchez, el hecho se produjo por un tema menor. La maestra les había dicho a los alumnos que no debían mentir, entonces la madre de unos de ellos la acusó de tratar a los chicos de mentirosos, la increpó y terminaron a los golpes.
El episodio ocurrió la semana pasada, pero fue confirmado ayer a un diario zonal. La víctima de la agresión es Mónica Crivelli. Por esta situación, la institución resolvió cambiar a los alumnos de establecimiento, aunque trascendió que los chicos no tenían problemas de disciplina. La inspectora distrital Liliana D’Annunzio dijo que es un caso "totalmente aislado", si bien afirmó que "nada puede justificar una agresión de este tipo".
"Hay que trabajar fuertemente para erradicar estas situaciones", dijo al respecto el titular de Suteba, Roberto Baradel.
El secretario general del sindicato de docentes bonaerenses explicó en Radio 10 que el paro de maestros anunciado para hoy "es un fuerte llamado de atención a toda la sociedad", y solicitó un trabajo conjunto entre el gobierno provincial, las autoridades educativas y los padres de los alumnos para modificar la situación.
En tanto, consideró que hay que "reclamar medidas al gobierno de Buenos Aires".

Por la violencia escolar, paran hoy los docentes de Provincia

clarin.com
29/09/11
Sociedad/Educación/ Violencia Escolar

Reacción por la brutal golpiza a un director. La medida alcanza a escuelas primarias y secundarias. Los gremios exigen la presencia de equipos interdisciplinarios en los colegios para tratar los casos de agresión cada vez más frecuentes en el aula.

Por MAURO AGUILAR
Pergamino. Enviado especial


NO A LA VIOLENCIA. LOS VECINOS DE PERGAMINO MARCHARON AYER POR LAS CALLES DE ESA CIUDAD PARA REPUDIAR EL ATAQUE A UN DIRECTOR DE ESCUELA.

La agresión de un alumno y su madre al director de un colegio secundario de Pergamino, al que golpearon el lunes dentro del establecimiento escolar, derivó en la convocatoria a un paro docente para hoy impulsado por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) y el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA). Los principales gremios docentes adhirieron a la medida -que podría afectar a 4,5 millones de alumnos- en repudio a la violencia en las aulas y en reclamo de mejores condiciones laborales.
El caso de Ricardo Fusco, director de la escuela secundaria número 11, provocó conmoción y repudio de los docentes bonaerenses, que ayer marcharon por el centro de Pergamino y entregaron un petitorio a las autoridades locales. Reclamaron al intendente local, Héctor Gutiérrez, medidas para que no se repita esa clase de agresiones.
De acuerdo a relevamientos de gremios docentes, tres maestros por día son agredidos en la Provincia. La Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) puntualizó que el 32 % de las consultas por enfermedades que recibe el gremio derivan de trastornos psicológicos y psicosociales. Son parte del informe del departamento de Salud Laboral de la entidad. “La actividad educativa se transformó en una profesión de riesgo”, planteó Mirta Petrocini, titular de la FEB.
La agresión fue repudiada por el ministro de Educación, Alberto Sileoni, quien se comunicó ayer con el docente. El director de Cultura y Educación bonaerense, Mario Oporto, opinó que el episodio es “gravísimo e injustificable”.
Fusco fue golpeado con un palo y cortado con un cuchillo de cocina por un alumno de 15 años que asiste al tercer año, y por su madre, Susana Enriquez, de 35. Lo atacaron en la sala de preceptores y lo corrieron hasta el patio, donde el docente se desvaneció. Habían sido convocados por los problemas de conducta que tenía el adolescente.
Mientras el director permaneció 24 horas internado, la mujer quedó detenida ayer en la alcaldía de mujeres de la localidad de Salto. Optó por no declarar, aunque ante los medios aseguró que le “agarró un ataque de nervios”, y justificó la agresión diciendo que Fusco “acosaba a su hijo desde que comenzaron las clases”.
La policía, la Justicia local y autoridades docentes desmintieron que existieran antecedentes de ese tipo o planteos formales de la madre por alguna inconducta de Fusco. Sí, en cambio, el director presentó en 2007 una denuncia en sede policial por una agresión verbal de la mujer –por problemas con otra hija– que fue archivada.
A Enríquez se le imputó coacción doblemente agravada por el uso de un arma y por atacar a un miembro del Estado, según explicó a Clarín el fiscal penal juvenil Horacio Oldani.
La pena, en caso de quedar firme la imputación, es de 5 a 10 años de prisión. La semana próxima, en audiencia oral, se resolverá el futuro escolar del adolescente agresor.

"Los maestros les tienen cada vez más miedo a los adolescentes”

clarin.com
29/09/11
Sociedad/ Educación

Profesor de historia, con 16 años en la docencia y 4 como director de la escuela en la que fue agredido, Ricardo Fusco no sabe si volverá a ingresar a un aula. “Sinceramente no lo sé”, comenta firme, pero conmovido. Saluda con la mano izquierda porque la derecha está pegada a su cuerpo, inmovilizada por los golpes que recibió de un alumno del colegio y de su madre. Tiene el ojo izquierdo cerrado y hematomas y cortes en todo el rostro. El médico le recomendó cuatro semanas de reposo. Pero él no sabe qué hará luego. “Veré cómo estoy en lo anímico y en lo emocional para volver a dirigir un establecimiento educativo”, evalúa.
Cuenta la pesadilla que vivió el lunes a la mañana, cuando citó a un estudiante de 15 años para que viniera acompañado por su madre. Debía plantear los actos de indisciplina reiterados por el adolescente. Recibió golpes con un palo y cortes con un cuchillo de cocina. “Te voy a matar. No sabés con quién te metiste”, le gritaba el alumno mientras lo agredían. Corrió al patio y se desvaneció. Lo siguieron golpeando en el suelo.
Ayer, dos días después del episodio, recibió a Clarín en su domiclio del barrio La Rioja. Estaba conmovido por la marcha que por las calles de Pergamino reclamó que su caso no quede impune. “Los niveles de violencia en la escuela crecieron como en la sociedad. A la escuela no podés impermeabilizarla. Cómo le decís a los chicos que hay que dialogar si los padres resuelven las cosas a golpes o trompadas”, reflexionó Fusco.
El docente reconoció que “los maestros les tienen cada vez más miedo a los adolescentes” y admitió que muchas veces “miran para otro lado cuando hay indisciplina porque no tienen elementos para resolverla”. Pero no pierde la esperanza. “Me llamaron los ministros de Educación de la provincia y de la Nación. Les dije que ellos tienen que ayudarnos a recuperar la figura de autoridad que tenía el docente. Una sociedad sin una educación fuerte no tiene futuro”, concluyó.
TESTIMONIO DE RICARDO FUSCO, EL DIRECTOR AGREDIDO EN PERGAMINO

miércoles, 28 de septiembre de 2011

A 7 años de la tragedia, el conmovedor relato de los sobrevivientes

lanación.com
28/09/11
Por Tomás Rivas y Sol Amaya

LA NACION recorrió el pueblo y habló con los protagonistas del doloroso suceso del 28 de septiembre de 2004


Los alumnos realizaron un mural para homenajear a sus compañeros. Foto: LA NACION / Matías Aimar

"Cuando escuché el primer disparo, me reí. Pensé que era una pistola de cebita. Hasta que vi la vaina de la bala. Ahí me di cuenta de que no era joda".
Ninguno pensó que era algo real. Nadie se imaginaba que algo así podía sucederles. Eran apenas adolescentes y estaban en lo que consideraban su segundo hogar: la escuela. El que recuerda aquella imagen es Rodrigo Torres, uno de los jóvenes que resultó gravemente herido en el hecho que se conoció como la "Masacre de Carmen de Patagones", ocurrida el 28 de septiembre de 2004 . Siete años más tarde, LA NACION recorrió el pueblo y habló con los protagonistas de una tragedia que aún atormenta a toda una comunidad.

UNA MAÑANA TRÁGICA

Rodrigo no tenía ganas de ir a la escuela ese día. Pero su mamá, Nina, insistió. "Guardá los días por si te enfermás", le dijo. Entonces Rodrigo se reunió con su compañera Romina, buscaron a otra joven más y se dirigieron al Instituto Nº2 Islas Malvinas.
En la escuela el panorama era el mismo de todos los días: los estudiantes conversaban en los pasillos a la espera del timbre que indicaba que tenían que ingresar al aula.
Dos compañeras de Rodrigo hablaban entre risas sobre "el camperón verde" que ese día llevaba puesto "Junior", otro de los alumnos de su curso, al que todos consideraban un joven muy callado e introvertido.
Para Rodrigo el detalle de la campera no era nada que llamara la atención. "Cosa de chicas", pensó. Sonó el timbre. Los alumnos del 1° B entraron al aula. Ni el preceptor ni el profesor de Derechos Humanos, que estaba a cargo de la primera clase, se encontraban allí todavía. Eran las 7.30 de la mañana.
Mientras chicos y chicas conversaban entretenidos, Junior se paró en frente del curso. Miró a todos, regresó a su banco, buscó algo y volvió a pararse delante de sus compañeros. Sacó una pistola Browning 9 milímetros. Hasta ahí, nadie percibía lo que estaba por suceder.
"No dijo nada. Disparó. Yo me empecé a reír porque con Fede pensamos que era una pistola de cebita. Con el segundo disparo vi la vaina de la bala. Ahí empezaron a gritar todos. Ahí me dije: «Esto no es joda»", recuerda Rodrigo.
Tampoco Romina Procopo dimensionaba lo que estaba ocurriendo. "En el momento, le dije a la chica que se sentaba conmigo: «Mirá, un arma de juguete». En ningún momento pensamos que era de verdad, hasta que vimos sangre y que a una chica se le dieron vuelta los ojos".
De a uno, los que recibieron los impactos fueron cayendo al suelo. Sonaron 12 tiros. Sandra Núñez, Evangelina Miranda y Federico Ponce murieron. Natalia Salomón, Nicolás Leonardo, Cintia Casasola, Pablo Saldías y Rodrigo Torres sobrevivieron a pesar de las heridas que, en el caso de los dos últimos, fueron de extrema gravedad.
Con uno de los balazos, Rodrigo se desmayó. "Cuando me desperté, los vi a todos tirados. A Evangelina detrás de mí. A Sandra en uno de los bancos, con el pelo en la cara y los ojos abiertos. Y a Pablito tirado arriba de Fede, que estaba boca abajo. Traté de sacar a Pablito, pero no me podía ni agachar. Vomitaba sangre todo el tiempo", relata el joven.
A pesar de la escena dantesca que se desplegaba alrededor de Rodrigo, él se mantenía sereno. "Desde que me paré, sabía que iba a estar bien, no me preguntes por qué. Nunca tuve miedo".
Junior salió del aula y cayó arrodillado en uno de los pasillos. Dante, su amigo, le sacó el arma, le gritó: «¡Qué hiciste!», y lo rodeó con los brazos. Entre gritos y corridas, crecía la confusión.
Minutos después comenzó a correr la noticia en el pueblo. Nina trabajaba a unas cuadras de la escuela. "Sentía las ambulancias. Le dije al médico que trabajaba conmigo: «¡Cómo suenan las sirenas!. Pobre gente. También los bomberos. ¿Qué habrá pasado? ¿un accidente?»".
La respuesta del médico la dejó paralizada: "¿No escuchaste? Entró un loco a la escuela Malvinas y empezó a los tiros". Él no sabía que Rodrigo iba a ese instituto.
Como muchas otras madres y parientes y allegados a los alumnos, Nina corrió desesperada hacia la escuela. El lugar era un caos, y así permaneció durante unas horas aquella mañana en la que cambió para siempre la historia de Carmen de Patagones.

UN CHICO CALLADO

Había indicios, aseguran sus compañeros. Algo no andaba bien en la vida de ese adolescente que casi no hablaba con nadie. Romina recuerda que cuando iban a jugar a la casa el padre lo llamaba para retarlo, no lo dejaba pasar mucho tiempo con sus pares.
Rodrigo dice que varias veces lo sacaron del aula "para hablar", aparentemente por "conflictos" que el joven atravesaba. Y que una vez llegó temprano y se lo encontró sentado a oscuras en el aula, solo.
Los docentes también lo recuerdan como un joven muy callado , muy introvertido, que casi no participaba en ninguna clase.
RS (las iniciales de su nombre) solo socializaba con Dante , otro alumno del colegio, al que muchos señalaron como "el autor intelectual" de la masacre.
Junior vivía en Patagones con su padre, miembro de la Prefectura, su madre y un hermano menor. El arma que usó para disparar pertenecía a su padre y estuvo a su alcance con dos cargadores llenos. Tiempo después de la masacre, la jueza Ramallo diría que la familia del joven era "gente humilde, que está desconcertada, shockeada, muy triste y que no comprende qué ha pasado". Estas palabras fueron mencionadas en una conferencia de prensa en la que la magistrada procuró mantener alejado al periodismo del joven que, por ser menor de edad, no podía ser condenado como adulto.
Tanto él como Dante, junto con sus respectivas familias, abandonaron el pueblo luego del trágico evento. A Junior le cambiaron la identidad y fue a parar a un instituto de máxima seguridad en La Plata. Nadie sabe dónde se encuentra hoy .

UN LARGO PROCESO DE RECUPERACIÓN

Luego del ataque, se decretó en Patagones un duelo de tres días, tras los cuales los alumnos de la escuela Islas Malvinas retornaron de a poco a las aulas. Pero los chicos del 1° B todavía no estaban listos. Recién 15 días más tarde algunos de ellos volverían a pisar la escuela .
"Fue todo muy significativo. Se formaron en el centro de la escuela y toda la comunidad educativa estuvo alrededor de ellos. Padres, alumnos, docentes. Fue un abrazo comunitario a los chicos", recuerda entre lágrimas la directora de la escuela.
"Era como «atontante», no sabía qué hacer., si llorar., era una situación rara", confiesa Romina, que terminó allí ese año, pero luego decidió continuar sus estudios en otra institución. Sin embargo, años más tarde volvería al Malvinas. Hoy atiende el quiosco y la fotocopiadora de la escuela y asegura sentirse cómoda allí, aunque evita el aula de la masacre. "Si entro es como que veo sangre. Son esas cosas que a uno le quedan", se excusa.
"Volví a la escuela apenas pude caminar. Era una necesidad que tenía", cuenta por su parte Rodrigo, que estuvo varios meses internado en un hospital de Viedma. "Fue rarísimo, todos me miraban. Yo necesitaba reconstruir, entender qué pasaba", sostiene.
Pablo Saldías, el más lastimado de los sobrevivientes, regresó a clases, en otra escuela, recién al año siguiente. Había pasado por una difícil recuperación. Perdió órganos vitales, permaneció cuatro días en coma y otros 15 en terapia intensiva. "Fue raro volver. Encima, cuando salí de casa, tenía cámaras de televisión que me acompañaban. Tenía 15 años, no entendía lo que pasaba", recuerda.

EL ROL DE LOS DOCENTES

¿Qué rol cumplieron los docentes y profesionales de la escuela en toda esta situación? Muchos padres aún los responsabilizan por lo sucedido . "Esa es la bronca más grande que tenemos los papás. Se podría haber evitado. Es pura y exclusivamente responsabilidad de la escuela. Deberían haberle hecho un seguimiento a Junior. Haber citado a los padres. Tenían herramientas y estrategias para hacerlo", dice Nina.
Claudia Kloster, mamá de Pablo Saldías, coincide. "Dejaron a nuestros hijos con un chico que sabían que tenía problemas. Todavía no se resolvió, no se tomaron las medidas correspondientes. Fue más lo que se tapó que lo que se hizo".
Para Adriana Raumec, la actual directora de la escuela, las cosas sí cambiaron para mejor. "Lo que hemos trabajado siempre en relación con lo que nos sucedió es que todas nuestras actividades y nuestras acciones tienen el objetivo de anclar a los alumnos a la vida. Y en la educación desde la no violencia, desde la paz", asegura. También afirma que se hicieron algunas reformas edilicias en cuanto a la seguridad luego de 2004, como puertas antipánico y ventanas de emergencia en todas las aulas.
Ahora, cada 28 de septiembre se realiza una "Jornada de la no violencia en el ámbito escolar".
"Nuestro objetivo siempre es relacionar la escuela con la vida. Con el proyecto y con el futuro. Desde ahí se trabaja. No desde el morbo, desde recordar lo negativo, sino que esto tan doloroso, que es parte de la vida, nos tiene que posibilitar un aprendizaje", explica Raumec.

CARMEN DE PATAGONES HOY

Pasaron siete años y los sobrevivientes de aquel 1° B ya son todos mayores de edad. Muchos permanecen en el pueblo, otros emigraron. De a poco y con esfuerzo, Carmen de Patagones retomó sus hábitos, pero nadie en el pueblo desconoce la cicatriz que dejó el 28 de septiembre de 2004.
"Patagones quedó muy marcado. Hay un antes y un después del episodio. Es una ciudad chica, tranquila, en la que no pasa demasiado", sostiene Incaminato.
No es la única. La actual directora del Instituto islas Malvinas advierte que el pueblo quedó estigmatizado. "A cada lugar donde voy, en cuanto decís: «Carmen de Patagones», lo relacionan enseguida. Me ha tocado como ciudadana común vivir esas situaciones, sin que sepan que formo parte de la escuela. Es complicado que nos conozcan por algo malo. Es una comunidad tranquila y tenemos jóvenes muy valiosos. Duele que nos recuerden por algo tan triste", confiesa Raumec.
Lógicamente, los que más sufren este triste reconocimiento son los mismos sobrevivientes. Pablo Saldías ya no vive en el pueblo e incluso suele negar que es de Patagones. "Hasta en el boliche te pasa. Vas a pasarla bien con tus amigos y te preguntan: «¿De dónde sos?». «De Viedma», les contesto", cuenta el joven, que dice estar orgulloso de su procedencia pero sufre la estigmatización de su pueblo. Cuando dice la verdad, lo primero que le preguntan es si conoce el caso del «loco que mató a tiros a sus compañeros»". Para él, ese no es un tema de conversación cuando busca distenderse.
Los que continúan en Patagones, como Romina Procopo, también sufren por lo ocurrido hace siete años. "Todavía hay cosas que me cuestan. Sufro pánico a los ascensores y a las escaleras mecánicas. Después de 2004 me volví un poco fóbica", reconoce.
A siete años del trágico 28 de septiembre, el pueblo sigue luchando por ser conocido por algo más que la masacre que marcó a fuego a toda una sociedad.

Agradecimientos:

-Producción audiovisual: Matías Aimar
-Carlos Bonardi y Yanina Ronconi
-Personal de la Escuela Islas Malvinas
-A los padres y familiares de los alumnos de la escuela
-A Rodrigo, Romina y Pablo
-A Pablo Morosi (autor de "Crónicas de una masacre escolar" ).

Golpean brutalmente a un docente y detienen a la agresora en Pergamino

lanación.com
Violencia Escolar
28/09/11

El director de una escuela fue atacado por la madre de un alumno tras ser citada a una reunión; la mujer denunció que el hombre acosaba al menor

El director de una escuela secundaria de Pergamino fue brutalmente golpeado con un palo y a patadas por la madre de un alumno.
"No sé cuál fue el detonante, pero [su hijo] tenía problemas de conducta importantes", reconoció Ricardo Fusco, la víctima de este brutal episodio.
Visiblemente lastimado, Fusco comentó a TN que la mujer ya lo había insultado en 2007, lo que motivó que él la denunciara. Ahora, el ataque surge en el marco de una citación que el propio director hizo para conversar con ella sobre la conducta de su hijo dentro del colegio.
No obstante, la mujer justificó su reacción al denunciar que el hombre acosaba a su hijo. "Este hombre lo viene acosando desde que empezaron las clases. Me agarró un ataque de nervios", explicó a la misma señal. Desde la DDI de Pergamino confirmaron que la agresora se encuentra detenida.
La agresión. El hecho ocurrió anteayer cuando la mujer se acercó a la escuela secundaria N°11 de esa ciudad bonaerense. "Cuando la señora llegó al establecimiento, y sin mediar palabra con Fusco, comenzó a golpearlo en la cabeza con un palo. El docente cayó al piso y la mujer le asestó varias patadas hasta dejarlo inconsciente", contó a LA NACION Víctor Nanni, abogado de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB).
El representante agregó que se investiga si el alumno también participó de la feroz golpiza, tal como declararon varios testigos de identidad reservada ante el fiscal del fuero penal juvenil Horacio Oldani. El docente recibió además heridas de cuchillo.
Debido a la gravedad de las lesiones en el rostro y cuero cabelludo, el maestro fue internado y ayer al mediodía fue dado de alta, aunque debe hacer reposo absoluto.
En un comunicado, la FEB repudió la agresión y exigió resguardos para llevar adelante la tarea docente, "ya considerada de alto riesgo, con secuelas físicas y psíquicas"..

sábado, 24 de septiembre de 2011

Drama en Brasil: un chico de 10 años baleó a su maestra y se disparó

clarin.com
Mundo/ América Latina/ Brasil
23/09/11

La mujer está internada fuera de peligro y el alumno murió. Fue en una escuela de San Pablo.

Una escuela de San Pablo, Brasil, se convirtió en escenario de un drama con un desenlace fatal: un chico de 10 años disparó contra su maestra y después, con la misma arma, se suicidó.
Ocurrió ayer, en la escuela municipal Professora Alcina Dantas Feijao de Sao Caetano do Sul. Según informó la Policía, el chico pidió permiso para el ir baño y cuando regresó al aula disparó varias veces contra la maestra, a la que hirió en la cadera.
Tras el ataque, salió y se disparó dos veces, una en la cabeza. Pese a que fue asistido, murió poco después al sufrir dos paros cardiorrespiratorios.
Según el relato de testigos, el chico le había comentado el día anterior a varios de sus compañeros sus planes de disparar contra la maestra y luego suicidarse, aunque no les dijo el porqué.
La profesora Rosileide Queiros de Oliveira (38) fue trasladada al Hospital de Clínicas de San Pablo, donde se le realizó una intervención para extraerle la bala alojada en la cadera. El parte médico señaló que se encuentra estable y fuera de peligro.
El capitán de la Policía Militar Robinson Castropil indicó que el arma era del padre del alumno, un policía municipal de la ciudad, y que las autoridades investigan la manera en que el revólver, de calibre 38, "llegó a las manos" del chico.
La escuela que se convirtió en escenario del drama es un centro educativo de referencia en la región, al punto que ocupó el primer lugar en la evaluación anual de las instituciones públicas del estado de San Pablo.
El caso movilizó a Brasil, y trajo a la memoria el de Wellington Menezes, el joven de 23 años que, armado con dos pistolas, ingresó en abril a su antiguo colegio de Río de Janeiro y disparó contra estudiantes: mató a 12 chicos de entre 12 y 15 años.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Bullying: Lady Gaga, destrozada por el suicidio de fan gay

terra
22 de septiembre de 2011



James Rodemeyer, de 14 años, hacía meses que pedía ayuda a través de su cuenta de Twitter y Facebook debido a las bromas que padecía en la escuela y en los foros online por ser homosexual, y hasta llegó a grabar un video de la serie "It gets Better" ("Se pone mejor"), en la que manifestaba su optimismo para poder sobreponerse a las burlas.
Rodemeyer, oriundo de Buffalo, New York, fue encontrado sin vida por sus padres luego de dejar en las redes sociales una carta de despedida.
"Jamie era acosado, pero también tenía buenos amigos que lo apoyaban y fue un adolescente feliz”, dijo su madre, quien reveló que su hijo asistía a un terapeuta para luchar contra su depresión.
Luego de conocerse la noticia, la cantante Lady Gaga, de quien Jamie era un gran fanático y de quien tomó prestado un fragmento de una de sus canciones ("The queen", del disco "Born this way") en su post de despedida en Facebook, manifestó su tristeza por el hecho.
"En los últimos días estuve llorando, reflexionado y gritando. Estoy muy enojada", tuiteó la cantante, quien aseguró que se reunirá con el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, para luchar contra el acoso en las escuelas.
Por su parte, el cantante Ricky Martin manifestó en su cuenta de Twitter su indignación por la muerte de Jamie.
"Cuantas vidas tenemos que perder para finalmente detener el acoso, el odio, la intolerancia, el abuso", escribió indignado Ricky Martin en su cuenta, quien además puso una foto de Jamie como imagen de perfil.