Miércoles 22 de agosto de 2012
Lanacion.com/ Exterior
Una joven pareja habría contratado a un tercero para que mate a una menor que publicó en la red social comentarios despectivos sobre su vida sexual
Se le conoce como el "crimen de Facebook" y tiene conmocionada a Holanda: tres menores de edad deben responder ante la justicia por el asesinato de otra joven a causa de unos comentarios publicados en la red social.
Según la acusación, uno de ellos mató a una joven de quince años, Joyce Winsei Hau, a pedido de los novios Polly y Wesley, debido a unos mensajes sobre el comportamiento sexual de la pareja que la asesinada colocó en Facebook.
El suceso ocurrió el pasado mes de enero y el juicio a los presuntos responsables del crimen comenzó esta semana en la ciudad holandesa de Arnhem con la comparecencia del supuesto autor material del crimen, quien sólo está identificado como Jinhua K.
La fiscalía pidió para Jinhua la pena máxima que se puede imponer a un menor de 16 años en Holanda: un año de detención en un centro penitenciario para jóvenes y dos años de libertad vigilada que podría prolongarse hasta siete años, mediante un mecanismo judicial típico del sistema holandés.
La comparecencia de los otros dos jóvenes, Polly y Wesley, que estaba prevista para este martes y miércoles, fue pospuesta a petición del abogado defensor para dar tiempo a que psicólogos examinen y dictaminen cuál es su estado mental.
El tribunal dictará sentencia para Jinhua el 3 de septiembre. Se desconoce cuándo se retomará el proceso contra los otros dos acusados.
Más allá de los elementos escabrosos del crimen, otros factores le dan un carácter muy especial a este caso. Los jueces han decidido ir contra la costumbre legal holandesa y se está llevando a cabo en público, pese a que implica a menores de edad.
LOS USOS DE INTERNET
Normalmente, los procesos judiciales contra menores de edad en Holanda se celebran a puerta cerrada para preservar la intimidad del acusado(a).
Según informa desde La Haya la periodista de la BBC Anna Holligan, el tribunal de Arnhem decidió que el proceso contra Jinhua K. sea público.
Los tres jueces de menores que tratan el caso opinaron que el interés de que la sociedad conozca los detalles del proceso pesa más que el interés personal del acusado.
Incluso la red social habría servido a los tres acusados para ponerse de acuerdo y planificar el crimen.
El juicio de Polly no será público, tras los informes presentados por un psicólogo y un psiquiatra.
Otro componente particular es el papel que jugaron las redes sociales en el caso. Los comentarios escritos por Winsie en Facebook habrían sido su condena.
Incluso la red social habría servido a los tres acusados para ponerse de acuerdo y planificar el crimen.
El uso de internet y las redes sociales por parte de los jóvenes es lo que más preocupa a Chun Nam Hau, padre de la joven muerta.
Me pregunto cada día cómo esta gente pudo matar a mi hija por un disputa.
Hau se presentó el lunes ante el tribunal, dijo que quería mirar al principal acusado a los ojos, y expresó su deseo de que la muerte de su hija ayude a otras personas. En una carta abierta, denunció la creciente violencia de los jóvenes.
"Me pregunto cada día cómo esta gente pudo matar a mi hija por un disputa. Me doy cuenta de que los jóvenes son cada vez más violentos. No tienen respeto. No piensan en los demás. Espero que Uds., como jueces, políticos, padres, y nuestra sociedad entera actúe para detener esto".
"Las pequeñas cosas se pueden ir de las manos a través de internet. Se debería hablar sobre esto, en la escuela, por ejemplo. Espero que este caso ayude a despertar a la gente", subrayó.
¿MATAR AL MENSAJERO?
Conforme se empieza a buscar más información, surgen muchos otros casos en los que las redes sociales estuvieron de alguna forma implicados en sucesos trágicos.
En Estados Unidos hay varios ejemplos.
En febrero, Marvin Enoch "Buddy" Potter Jr. y Jamie Lynn Curd fueron detenidos en el estado de Tennessee acusados de matar a Billy Clay Payne y Billie Jean Hayworth porque habían dejado de ser amigos en Facebook de Jenelle Potter, hija de uno de los sospechosos.
Otros dos jóvenes, James Ayers y Nicole Okrzesik, fueron arrestados el pasado marzo en Fort Lauderdale (Florida) acusados de matar a Juliana Mensch. Fueron descubiertos por los mensajes que se habían escrito, también en Facebook.
No se debe convertir a Facebook u otra red social en el chivo expiatorio de los crímenes actuales
Y en el estado de Texas, un hombre fue denunciado por haber golpeado a su mujer supuestamente porque esta no había hecho click en "Me gusta" a un comentario que publicó él sobre el aniversario de la muerte de su madre.
Sin embargo, advierten los expertos, no se debe convertir a Facebook u otra red social en el chivo expiatorio de los crímenes actuales.
Lo que sí recomiendan quienes trabajan con jóvenes y menores es que los padres o adultos responsables de ellos no pierdan de vista qué uso hacen de las redes sociales y cuál es su comportamiento en internet.
El periodista holandés Jeroen Mirck expresa sus reservas a que se hable en todos los medios del "crimen de Facebook", aunque comprende que son nombres que captan la atención del público.
"Prefiero que se dediquen esfuerzos a enfrentar el problema de los comportamientos asociales y no a luchar contra las redes sociales", escribe Mirck en su columna de opinión en el sitio joop.nl.
"Facebook no mata a nadie", recuerda Mirck, "no disparemos al mensajero"..
Dirección: Mario Goldenberg
Coordinación: Claudia Moggia
ESPACIO DE CONTENIDO LITERARIO
Para noticias actualizadas dirigirse a http://www.facebook.com/pages/Elephant-Violencia-en-las-Escuelas/299843733432269
martes, 11 de septiembre de 2012
Alemania y la Seguridad en las Escuelas
DW
Por primera vez se recabaron datos sobre ataques armados en escuelas alemanes en un reciente estudio de la Universidad de Colonia. Son cifras que asustan, y los colegios ya están tomando medidas al respecto
En el estudio, la psicóloga Sarah Neuhäuser constata que se han multiplicado las amenazas con armas de fuego desde el último ataque, con un saldo de 16 muertos y 37 heridos, perpetrado por un escolar en Winnenden, Baden-Württemberg en 2009. Desde 2006 hasta 2010, la investigadora registró 2.016 amenazas de ataque con armas, pero el problema es que, hasta el momento, en Alemania no existe un sistema unificado de recopilación de datos. Cada estado federado alemán se ocupa del tema de forma diferente, lo que no quita que las autoridades escolares consideren que se debe actuar sin demora y preparase para poder enfrentar situaciones en las que se produzcan ataques o amenazas.
El Land Baden-Württemberg, por ejemplo, está implementando un asesoramiento integral para los alumnos, y se planea duplicar en los próximos tres años el número de psicólogos en las instituciones escolares de ese estado. Otros estados también han creado nuevos puestos para profesores con cargo de consejeros y para trabajadores sociales que se ocupan de formar a los estudiantes en la prevención de la violencia.
A pesar de las medidas presupuestarias de ahorro en los diferentes ministerios de Educación de los estados alemanes, se ha logrado obtener los recursos necesarios para llevar a cabo esas medidas. Especialmente los cursos con programas contra el acoso escolar tuvieron gran éxito en todo el territorio alemán. En Turingia y en Berlín, los programas se concentran en capacitaciones especiales, tanto para alumnos como para padres, a fin de detectar los posibles indicios de que se está planeando un acto violento y también para poder reconocer a tiempo anuncios concretos de un ataque armado. Se trata de señales que siempre se produjeron previamente a los actos homicidas en escuelas alemanas. La mayoría de las veces, los atacantes eran individuos solitarios que se inclinaban por las armas de fuego y los videojuegos de combate. Eran alumnos que, evidentemente, se sentían sobreexigidos, en especial en situaciones en las que se los ponía bajo presión. Y la idea es que los jovencitos y jovencitas que se sientan así reciban ayuda profesional a tiempo.
Las escuelas no deben transformarse en fortalezas
La estrategia en las escuelas parece estar dando resultado, y consiste en prestar más atención y ocuparse de más intensivamente de los alumnos y explicarles los motivos que pueden llevar a la violencia. Luego de los ataques homicidas de Erfurt (2002), Emsdetten (2006) y Winnenden (2009), la clase política alemana exigió que se mejorara la seguridad en los edificios escolares. En el Consejo del Parlamento se debatió acerca de llevar a cabo controles de armas a la entrada del colegio. Pero en las escuelas alemanas no hay aún, como en las de EE. UU., detectores de metales. Y tampoco lograron imponerse las tarjetas personales con chip para el ingreso. “Queremos que haya una atmósfera en la que los alumnos se sientan bien”, subrayan las asociaciones alemanas de profesores. La intención es evitar la sensación de miedo y maltrato que podrían generar tales controles.
Equipamiento en escuelas
Sin embargo, varias escuelas han implementado sistemas de alarma en caso de ataque armado que proveen indicaciones bien claras acerca de cómo comportarse en esa situación, y además dan aviso de inmediato a la central de policía más cercana. Se quitaron picaportes y cerraduras de las puertas de las aulas y se los remplazó por sistemas especiales que, en caso de emergencia, solo es posible abrir desde el interior. Los complejos edilicios se pintaron de diferentes colores para facilitar el reconocimiento por parte de las fuerzas policiales y de rescate. Y los profesores cuentan con aparatos localizadores, los llamados pager, para posibilitar la comunicación inmediata por frecuencias de radio.
Pero aún no hay suficientes cámaras de video instaladas en las escuelas. Los costos llegan a ser millonarios, y la mayoría de los estados no puede financiarlos. En el barrio de Berlín-Neukölln, un foco social de riesgo, 16 escuelas contrataron servicios de seguridad privados, con guardias cuya única herramienta de trabajo son los teléfonos móviles. “Pero los avances técnicos no siempre mejoran la seguridad en las escuelas”, explican los profesores, que conocen muy bien el tema en la práctica. Así y todo, ciertas medidas de control de acceso y una buena cadena de comunicación siempre son efectivas; en eso sí están todos de acuerdo.
Todavía hay incertidumbre en caso de ataque
A pesar del asesoramiento y de las medidas de esclarecimiento tomadas por los ministerios de Educación, cerca de un 30 por ciento de los alumnos -según un informe de las Oficinas de Investigación Criminal de los diferentes estados alemanes- aún no tienen un concepto suficientemente claro sobre cómo manejarse en el peor de los casos, es decir, cuando la violencia irrumpe en el aula. Y aconsejan, al mismo tiempo, no ensayar de manera intensiva el proceder en esos casos, ya que eso podría animar a atacantes potenciales.
“Recibimos solicitudes de asesoramiento de entidades escolares casi a diario”, subraya Patrick Kane, cofundador de una empresa que se dedica a elaborar conceptos de seguridad para escuelas. La iniciativa “Seguridad en las escuelas” es otro proyecto que trata de hallar soluciones de tipo práctico. Esto indica que el mercado de capacitación y perfeccionamiento en ese rubro está creciendo, ya que hace dos años casi no se contaba con tales posibilidades. Lo más importante, remarcan los expertos, es que no se active una falsa alarma. En caso de peligro real, las informaciones deben seguir su curso velozmente y llegar a las personas indicadas. “En muchos casos, es el director de la escuela quien debe decidir qué hacer antes de que llegue la policía”, explica Kane. Hasta ahora, los estudios sobre seguridad escolar parecen haber dado sus frutos, ya que permitieron, afortunadamente, aclarar y resolver pacíficamente una gran cantidad de amenazas de ataque armado.
Autor: Wolfgang Dick/ Cristina Papaleo
Editor: Enrique López
Por primera vez se recabaron datos sobre ataques armados en escuelas alemanes en un reciente estudio de la Universidad de Colonia. Son cifras que asustan, y los colegios ya están tomando medidas al respecto
En el estudio, la psicóloga Sarah Neuhäuser constata que se han multiplicado las amenazas con armas de fuego desde el último ataque, con un saldo de 16 muertos y 37 heridos, perpetrado por un escolar en Winnenden, Baden-Württemberg en 2009. Desde 2006 hasta 2010, la investigadora registró 2.016 amenazas de ataque con armas, pero el problema es que, hasta el momento, en Alemania no existe un sistema unificado de recopilación de datos. Cada estado federado alemán se ocupa del tema de forma diferente, lo que no quita que las autoridades escolares consideren que se debe actuar sin demora y preparase para poder enfrentar situaciones en las que se produzcan ataques o amenazas.
El Land Baden-Württemberg, por ejemplo, está implementando un asesoramiento integral para los alumnos, y se planea duplicar en los próximos tres años el número de psicólogos en las instituciones escolares de ese estado. Otros estados también han creado nuevos puestos para profesores con cargo de consejeros y para trabajadores sociales que se ocupan de formar a los estudiantes en la prevención de la violencia.
A pesar de las medidas presupuestarias de ahorro en los diferentes ministerios de Educación de los estados alemanes, se ha logrado obtener los recursos necesarios para llevar a cabo esas medidas. Especialmente los cursos con programas contra el acoso escolar tuvieron gran éxito en todo el territorio alemán. En Turingia y en Berlín, los programas se concentran en capacitaciones especiales, tanto para alumnos como para padres, a fin de detectar los posibles indicios de que se está planeando un acto violento y también para poder reconocer a tiempo anuncios concretos de un ataque armado. Se trata de señales que siempre se produjeron previamente a los actos homicidas en escuelas alemanas. La mayoría de las veces, los atacantes eran individuos solitarios que se inclinaban por las armas de fuego y los videojuegos de combate. Eran alumnos que, evidentemente, se sentían sobreexigidos, en especial en situaciones en las que se los ponía bajo presión. Y la idea es que los jovencitos y jovencitas que se sientan así reciban ayuda profesional a tiempo.
Las escuelas no deben transformarse en fortalezas
La estrategia en las escuelas parece estar dando resultado, y consiste en prestar más atención y ocuparse de más intensivamente de los alumnos y explicarles los motivos que pueden llevar a la violencia. Luego de los ataques homicidas de Erfurt (2002), Emsdetten (2006) y Winnenden (2009), la clase política alemana exigió que se mejorara la seguridad en los edificios escolares. En el Consejo del Parlamento se debatió acerca de llevar a cabo controles de armas a la entrada del colegio. Pero en las escuelas alemanas no hay aún, como en las de EE. UU., detectores de metales. Y tampoco lograron imponerse las tarjetas personales con chip para el ingreso. “Queremos que haya una atmósfera en la que los alumnos se sientan bien”, subrayan las asociaciones alemanas de profesores. La intención es evitar la sensación de miedo y maltrato que podrían generar tales controles.
Equipamiento en escuelas
Sin embargo, varias escuelas han implementado sistemas de alarma en caso de ataque armado que proveen indicaciones bien claras acerca de cómo comportarse en esa situación, y además dan aviso de inmediato a la central de policía más cercana. Se quitaron picaportes y cerraduras de las puertas de las aulas y se los remplazó por sistemas especiales que, en caso de emergencia, solo es posible abrir desde el interior. Los complejos edilicios se pintaron de diferentes colores para facilitar el reconocimiento por parte de las fuerzas policiales y de rescate. Y los profesores cuentan con aparatos localizadores, los llamados pager, para posibilitar la comunicación inmediata por frecuencias de radio.
Pero aún no hay suficientes cámaras de video instaladas en las escuelas. Los costos llegan a ser millonarios, y la mayoría de los estados no puede financiarlos. En el barrio de Berlín-Neukölln, un foco social de riesgo, 16 escuelas contrataron servicios de seguridad privados, con guardias cuya única herramienta de trabajo son los teléfonos móviles. “Pero los avances técnicos no siempre mejoran la seguridad en las escuelas”, explican los profesores, que conocen muy bien el tema en la práctica. Así y todo, ciertas medidas de control de acceso y una buena cadena de comunicación siempre son efectivas; en eso sí están todos de acuerdo.
Todavía hay incertidumbre en caso de ataque
A pesar del asesoramiento y de las medidas de esclarecimiento tomadas por los ministerios de Educación, cerca de un 30 por ciento de los alumnos -según un informe de las Oficinas de Investigación Criminal de los diferentes estados alemanes- aún no tienen un concepto suficientemente claro sobre cómo manejarse en el peor de los casos, es decir, cuando la violencia irrumpe en el aula. Y aconsejan, al mismo tiempo, no ensayar de manera intensiva el proceder en esos casos, ya que eso podría animar a atacantes potenciales.
“Recibimos solicitudes de asesoramiento de entidades escolares casi a diario”, subraya Patrick Kane, cofundador de una empresa que se dedica a elaborar conceptos de seguridad para escuelas. La iniciativa “Seguridad en las escuelas” es otro proyecto que trata de hallar soluciones de tipo práctico. Esto indica que el mercado de capacitación y perfeccionamiento en ese rubro está creciendo, ya que hace dos años casi no se contaba con tales posibilidades. Lo más importante, remarcan los expertos, es que no se active una falsa alarma. En caso de peligro real, las informaciones deben seguir su curso velozmente y llegar a las personas indicadas. “En muchos casos, es el director de la escuela quien debe decidir qué hacer antes de que llegue la policía”, explica Kane. Hasta ahora, los estudios sobre seguridad escolar parecen haber dado sus frutos, ya que permitieron, afortunadamente, aclarar y resolver pacíficamente una gran cantidad de amenazas de ataque armado.
Autor: Wolfgang Dick/ Cristina Papaleo
Editor: Enrique López
La generación de las conexiones múltiples
Una encuesta sobre los usos de la tecnología en adolescentes
Lunes, 23 de julio de 2012
Página 12
Un sondeo del Ministerio de Educación muestra los consumos culturales y la relación con las nuevas tecnologías de los chicos de entre 11 y 17 años. Para qué usan el celular, qué valoran en Internet. El lugar de la tele. La “pluriatención” a los medios electrónicos.

Por Mariana Carbajal
Siete de cada diez chicos y chicas de 11 a 17 años en la Argentina tienen computadora en su casa y forman parte de una red social. Lo que más valoran de acceder a Internet es la posibilidad de comunicarse con sus amigos, mucho más que la oportunidad de conocer gente nueva y ampliar sus relaciones. Casi siete de cada diez poseen teléfono móvil y lo usan principalmente para enviar y recibir mensajes, en segundo lugar para escuchar música y, en tercer lugar, para comunicarse con sus padres. En promedio, pasan tres horas por día –de lunes a viernes– mirando la tele, una cantidad de horas que se mantiene desde hace un par de décadas. Pero los consumos de las distintas pantallas se superponen. Los chicos y chicas ven hoy TV haciendo la tarea de la escuela (32 por ciento), o bien usan el celular (23 por ciento), la computadora (18 por ciento) o escuchan música (12 por ciento) y, en muchos casos, hacen todo esto a la vez. “Estas prácticas muestran como rasgo distintivo la multiplicación de las pantallas en la vida cotidiana de los chicos”, destacó el ministro de Educación, Alberto Sileoni (ver aparte). Del estudio surge claramente que la televisión es un medio que utilizan para entretenerse antes que para informarse o interesarse por los temas periodísticos. La mayoría (59 por ciento) piensa que en cinco años va a estar mejor –las mujeres son un poco más optimistas que los varones– y el 54 por ciento dice que le gustaría votar.
Los datos forman parte de los resultados de una amplia encuesta realizada por la consultora Knack en las principales ciudades del país para el Ministerio de Educación de la Nación –con el apoyo de Telecom– para conocer los consumos y prácticas culturales, valores, usos de tecnologías y la relación entre los adolescentes y sus familias en relación con las TICs, y sus expectativas, entre otras temáticas.
Página/12 accedió en forma exclusiva a un adelanto de los resultados, que se darán a conocer en su totalidad próximamente. “Esta encuesta lo que nos muestra claramente es una práctica de consumo que se observa en los últimos años y que es importante para la escuela: la superposición de medios en el ámbito hogareño”, destacó el sociólogo, investigador del Conicet y profesor de la UBA Luis Alberto Quevedo, en diálogo con este diario, al analizar los datos. El estudio confirma que hoy los jóvenes están muy atravesados por la cultura audiovisual y por los consumos ligados a las nuevas tecnologías. El relevamiento se hizo en 2011 y abarcó una muestra representativa de 1202 entrevistados (51 por ciento varones y 49 por ciento mujeres; 99 por ciento van a la escuela). El 20 por ciento vive en la ciudad de Buenos Aires, 21 en el Gran Buenos Aires y 58 por ciento en el resto del país.
Uno de los equipamientos culturales que hoy sigue mostrando gran disparidad entre los sectores de mayores ingresos comparados con los de más bajos ingresos es la computadora hogareña. Si bien el 70 por ciento de los entrevistados dice tener al menos una computadora en su casa, cuando se mira esa cifra según el nivel socio-económico (NSE) se puede ver que en los sectores altos llega al 96 por ciento de posesión, mientras que en los más bajos apenas un 25 por ciento tiene computadoras en el hogar. “Lo mismo podemos decir cuando vemos el dato sobre la conectividad de la escuela a la que accede cada chico: en términos globales, cuando se les pregunta a los adolescentes si su escuela tiene conexión a Internet, el 57 por ciento dice que sí, pero si lo miramos por NSE, entre los más pobres sólo el 32 por ciento responde que tiene conexión. Esto no significa que los chicos más pobres no tengan contacto con Internet –lo que supone, entre otras cosas, estar incluidos en las redes sociales y los vínculos digitales que hoy mantienen los jóvenes–, ya que los locutorios o cibercafés siguen siendo importantes. Pero debemos pensar que esta encuesta se realizó justamente en el momento del lanzamiento del programa Conectar Igualdad (que se ha complementado con muchos programas provinciales) y que esos programas justamente apuntan a equipar a los jóvenes y docentes de las escuelas públicas bajo un criterio de equidad en el acceso”, señaló Quevedo. Para esos jóvenes, “acceder a una netbook personal y de uso también hogareño no sólo implica un impacto individual, sino que también es muy significativo lo que implica el ingreso de la máquina al hogar”, agregó el experto.
En relación con el celular, el 66 por ciento manifestó tener un aparato. El acceso a un teléfono móvil crece con la edad: entre los chicos y chicas de 11 a 12 años, tiene celular el 49 por ciento entre los de 13 y 14 años, el 67 por ciento, y entre los de 15 y 17 años, el 85 por ciento. Lo usan principalmente para enviar y recibir mensajes (70 por ciento), para escuchar música (50 por ciento), para comunicarse con sus padres (llamarlos o que los llamen), 49 por ciento; que puedan llamarlos o para hablar con sus amigos y arreglar salidas (41 por ciento).
–¿Aparece en la encuesta alguna diferencia significativa por sexo o lugar de residencia? –le preguntó Página/12 a Quevedo.
–Resulta difícil trazar una especie de “jovenpromedio” en materia de consumos culturales: las desigualdades según nivel socioeconómico son muy significativas y también el lugar de residencia marca distancias entre cada grupo social. Por ejemplo, la encuesta confirma que hoy los jóvenes están muy atravesados por la cultura audiovisual y por los consumos ligados a las nuevas tecnologías. Pero hay grandes diferencias en materia de acceso a los equipamientos, a la conectividad, a la capacidad de los jóvenes de renovar sus aparatos, etc.
–El promedio de horas que miran televisión los y las adolescentes es el mismo hace algunas décadas. ¿Qué cambió en relación con la forma de ver la pantalla chica?
–Desde la década de los ochenta se hacen encuestas sobre exposición a la TV como consumo cultural y ya en aquella época se registraban consumos similares: en 1989 se consumían 3 horas y media en promedio por día. Diría que hoy el espesor de consumos es muy diferente que aquello que teníamos en los años ’80 o ’90 y que la superposición de medios es una práctica habitual, especialmente entre los jóvenes. Todas estas prácticas moldean a los chicos en una pluriatención, que es un dato clave de la cultura del siglo XXI –respondió Quevedo.
La encuesta muestra la superposición de medios en el ámbito hogareño: los chicos ven hoy TV haciendo la tarea de la escuela (32 por ciento), o bien usan el celular (23 por ciento), usan la computadora (18 por ciento) o escuchan música (12 por ciento) y, en muchos casos, todo esto a la vez.
–¿Cómo analiza el tipo de programas de televisión que eligen y los que prefieren en menor medida, como noticieros y periodísticos?
–Me parece esperable la respuesta de los varones diciendo que prefieren los programas deportivos en la tele (21 por ciento contra el 1 por ciento de las chicas), al igual que es esperable que las mujeres prefieran las novelas (26 por ciento contra el 3 por ciento de los varones). Lo más interesante es que, en términos globales, la principal preferencia de todos los entrevistados sean las películas (24 por ciento) cuando se les pregunta de manera espontánea por sus tres principales gustos. Pero cuando se les permite señalar todas sus preferencias sin límites, el 62 por ciento de los chicos dice que ve películas, seguido de dibujos animados, novelas, series, canales de música, etc. Es decir, largamente la televisión es un medio utilizado para el entretenimiento antes que para informarse o interesarse por los temas periodísticos. Sin embargo, esos mismos jóvenes dicen que es a la televisión (43 por ciento) a la que más le creen en materia informativa (contra un 18 por ciento de los diarios u 11 por ciento a Internet). Esto nos permite suponer que lo que están diciendo los jóvenes es que si bien no ven televisión para informarse, seguramente cuando quieren informarse recurren a la televisión.
Resulta llamativo que la amplia mayoría vea TV con sus padres.
–La encuesta revela que la mayoría de los jóvenes entrevistados dicen ver televisión con sus padres o con sus hermanos (en ambos casos, el 65 por ciento), lo que revela varias cosas: por un lado, que en la población general el televisor sigue siendo un consumo que está anclado en la vida familiar; que los padres siguen teniendo un control relativamente importante sobre este consumo (mucho más que sobre Internet, por ejemplo) y que la posesión de un televisor para cada uno de los integrantes de la familia sigue siendo exclusiva de algunos sectores (ya sea por poder adquisitivo como por decisión de los padres).
Lunes, 23 de julio de 2012
Página 12
Un sondeo del Ministerio de Educación muestra los consumos culturales y la relación con las nuevas tecnologías de los chicos de entre 11 y 17 años. Para qué usan el celular, qué valoran en Internet. El lugar de la tele. La “pluriatención” a los medios electrónicos.
Por Mariana Carbajal
Siete de cada diez chicos y chicas de 11 a 17 años en la Argentina tienen computadora en su casa y forman parte de una red social. Lo que más valoran de acceder a Internet es la posibilidad de comunicarse con sus amigos, mucho más que la oportunidad de conocer gente nueva y ampliar sus relaciones. Casi siete de cada diez poseen teléfono móvil y lo usan principalmente para enviar y recibir mensajes, en segundo lugar para escuchar música y, en tercer lugar, para comunicarse con sus padres. En promedio, pasan tres horas por día –de lunes a viernes– mirando la tele, una cantidad de horas que se mantiene desde hace un par de décadas. Pero los consumos de las distintas pantallas se superponen. Los chicos y chicas ven hoy TV haciendo la tarea de la escuela (32 por ciento), o bien usan el celular (23 por ciento), la computadora (18 por ciento) o escuchan música (12 por ciento) y, en muchos casos, hacen todo esto a la vez. “Estas prácticas muestran como rasgo distintivo la multiplicación de las pantallas en la vida cotidiana de los chicos”, destacó el ministro de Educación, Alberto Sileoni (ver aparte). Del estudio surge claramente que la televisión es un medio que utilizan para entretenerse antes que para informarse o interesarse por los temas periodísticos. La mayoría (59 por ciento) piensa que en cinco años va a estar mejor –las mujeres son un poco más optimistas que los varones– y el 54 por ciento dice que le gustaría votar.
Los datos forman parte de los resultados de una amplia encuesta realizada por la consultora Knack en las principales ciudades del país para el Ministerio de Educación de la Nación –con el apoyo de Telecom– para conocer los consumos y prácticas culturales, valores, usos de tecnologías y la relación entre los adolescentes y sus familias en relación con las TICs, y sus expectativas, entre otras temáticas.
Página/12 accedió en forma exclusiva a un adelanto de los resultados, que se darán a conocer en su totalidad próximamente. “Esta encuesta lo que nos muestra claramente es una práctica de consumo que se observa en los últimos años y que es importante para la escuela: la superposición de medios en el ámbito hogareño”, destacó el sociólogo, investigador del Conicet y profesor de la UBA Luis Alberto Quevedo, en diálogo con este diario, al analizar los datos. El estudio confirma que hoy los jóvenes están muy atravesados por la cultura audiovisual y por los consumos ligados a las nuevas tecnologías. El relevamiento se hizo en 2011 y abarcó una muestra representativa de 1202 entrevistados (51 por ciento varones y 49 por ciento mujeres; 99 por ciento van a la escuela). El 20 por ciento vive en la ciudad de Buenos Aires, 21 en el Gran Buenos Aires y 58 por ciento en el resto del país.
Uno de los equipamientos culturales que hoy sigue mostrando gran disparidad entre los sectores de mayores ingresos comparados con los de más bajos ingresos es la computadora hogareña. Si bien el 70 por ciento de los entrevistados dice tener al menos una computadora en su casa, cuando se mira esa cifra según el nivel socio-económico (NSE) se puede ver que en los sectores altos llega al 96 por ciento de posesión, mientras que en los más bajos apenas un 25 por ciento tiene computadoras en el hogar. “Lo mismo podemos decir cuando vemos el dato sobre la conectividad de la escuela a la que accede cada chico: en términos globales, cuando se les pregunta a los adolescentes si su escuela tiene conexión a Internet, el 57 por ciento dice que sí, pero si lo miramos por NSE, entre los más pobres sólo el 32 por ciento responde que tiene conexión. Esto no significa que los chicos más pobres no tengan contacto con Internet –lo que supone, entre otras cosas, estar incluidos en las redes sociales y los vínculos digitales que hoy mantienen los jóvenes–, ya que los locutorios o cibercafés siguen siendo importantes. Pero debemos pensar que esta encuesta se realizó justamente en el momento del lanzamiento del programa Conectar Igualdad (que se ha complementado con muchos programas provinciales) y que esos programas justamente apuntan a equipar a los jóvenes y docentes de las escuelas públicas bajo un criterio de equidad en el acceso”, señaló Quevedo. Para esos jóvenes, “acceder a una netbook personal y de uso también hogareño no sólo implica un impacto individual, sino que también es muy significativo lo que implica el ingreso de la máquina al hogar”, agregó el experto.
En relación con el celular, el 66 por ciento manifestó tener un aparato. El acceso a un teléfono móvil crece con la edad: entre los chicos y chicas de 11 a 12 años, tiene celular el 49 por ciento entre los de 13 y 14 años, el 67 por ciento, y entre los de 15 y 17 años, el 85 por ciento. Lo usan principalmente para enviar y recibir mensajes (70 por ciento), para escuchar música (50 por ciento), para comunicarse con sus padres (llamarlos o que los llamen), 49 por ciento; que puedan llamarlos o para hablar con sus amigos y arreglar salidas (41 por ciento).
–¿Aparece en la encuesta alguna diferencia significativa por sexo o lugar de residencia? –le preguntó Página/12 a Quevedo.
–Resulta difícil trazar una especie de “jovenpromedio” en materia de consumos culturales: las desigualdades según nivel socioeconómico son muy significativas y también el lugar de residencia marca distancias entre cada grupo social. Por ejemplo, la encuesta confirma que hoy los jóvenes están muy atravesados por la cultura audiovisual y por los consumos ligados a las nuevas tecnologías. Pero hay grandes diferencias en materia de acceso a los equipamientos, a la conectividad, a la capacidad de los jóvenes de renovar sus aparatos, etc.
–El promedio de horas que miran televisión los y las adolescentes es el mismo hace algunas décadas. ¿Qué cambió en relación con la forma de ver la pantalla chica?
–Desde la década de los ochenta se hacen encuestas sobre exposición a la TV como consumo cultural y ya en aquella época se registraban consumos similares: en 1989 se consumían 3 horas y media en promedio por día. Diría que hoy el espesor de consumos es muy diferente que aquello que teníamos en los años ’80 o ’90 y que la superposición de medios es una práctica habitual, especialmente entre los jóvenes. Todas estas prácticas moldean a los chicos en una pluriatención, que es un dato clave de la cultura del siglo XXI –respondió Quevedo.
La encuesta muestra la superposición de medios en el ámbito hogareño: los chicos ven hoy TV haciendo la tarea de la escuela (32 por ciento), o bien usan el celular (23 por ciento), usan la computadora (18 por ciento) o escuchan música (12 por ciento) y, en muchos casos, todo esto a la vez.
–¿Cómo analiza el tipo de programas de televisión que eligen y los que prefieren en menor medida, como noticieros y periodísticos?
–Me parece esperable la respuesta de los varones diciendo que prefieren los programas deportivos en la tele (21 por ciento contra el 1 por ciento de las chicas), al igual que es esperable que las mujeres prefieran las novelas (26 por ciento contra el 3 por ciento de los varones). Lo más interesante es que, en términos globales, la principal preferencia de todos los entrevistados sean las películas (24 por ciento) cuando se les pregunta de manera espontánea por sus tres principales gustos. Pero cuando se les permite señalar todas sus preferencias sin límites, el 62 por ciento de los chicos dice que ve películas, seguido de dibujos animados, novelas, series, canales de música, etc. Es decir, largamente la televisión es un medio utilizado para el entretenimiento antes que para informarse o interesarse por los temas periodísticos. Sin embargo, esos mismos jóvenes dicen que es a la televisión (43 por ciento) a la que más le creen en materia informativa (contra un 18 por ciento de los diarios u 11 por ciento a Internet). Esto nos permite suponer que lo que están diciendo los jóvenes es que si bien no ven televisión para informarse, seguramente cuando quieren informarse recurren a la televisión.
Resulta llamativo que la amplia mayoría vea TV con sus padres.
–La encuesta revela que la mayoría de los jóvenes entrevistados dicen ver televisión con sus padres o con sus hermanos (en ambos casos, el 65 por ciento), lo que revela varias cosas: por un lado, que en la población general el televisor sigue siendo un consumo que está anclado en la vida familiar; que los padres siguen teniendo un control relativamente importante sobre este consumo (mucho más que sobre Internet, por ejemplo) y que la posesión de un televisor para cada uno de los integrantes de la familia sigue siendo exclusiva de algunos sectores (ya sea por poder adquisitivo como por decisión de los padres).
martes, 19 de junio de 2012
Violencia y estereotipos
Página 12
Domingo, 17 de junio de 2012
SOCIEDAD › ZAFFARONI HABLO EN EL CONGRESO DE CONFLICTOS EN LAS ESCUELAS
El ministro de la Corte Suprema dio una clase magistral sobre cómo se construye en la comunidad educativa la imagen del delincuente y el marginal joven y violento, reforzada por los medios de comunicación.
El juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni presentó el Segundo Congreso Internacional sobre Conflictos y Violencia en las Escuelas. El congreso de este fin de semana en el Teatro San Martín busca profundizar en las prácticas, experiencias y proyectos que permitan bajar los niveles de agresividad y maltrato en la comunidad educativa. “La idea es transmitir a niños y jóvenes lo que son capaces de hacer y construir sin violencia”, expresó Andrea Kaplan, directora general del congreso.
Kaplan explica que la pérdida de roles sociales, la ausencia del adulto como referente de responsabilidad y respeto imprime un desequilibrio social en la adaptación de los niños y adolescentes en la comunidad y en sus espacios de sociabilización. Además, esto acrecienta los niveles de agresividad y conflicto entre docentes, padres y alumnos. “Debemos pensar cuáles son las formas y los elementos que hacen a la violencia social actual y cómo se presenta esta violencia en las escuelas, porque es allí donde se producen los sentidos que grandes y chicos comparten. Los chicos pasan mucho de su día en la escuela y es en las aulas donde manifiestan sus angustias, sus miedos, sus posibilidades e imposibilidades y donde reproducen la violencia que los atraviesa.”
Fernando Osorio, psicólogo, presidente del congreso y especialista en la temática desde hace más de diez años, comentó que “aparece asociada a la escuela la construcción del estereotipo criminal y es allí donde empiezan a desarrollarse teorías acerca de cómo se construyen determinadas conductas en los niños y jóvenes. Muchos padres relacionan el mal comportamiento de sus hijos a algo genético y eso es no hacerse responsables de la conducta de sus chicos”.
El juez Zaffaroni brindó una charla magistral sobre la criminología mediática y la manipulación del miedo. Según expresó, “cada vez que la criminología ha legitimado un poder represivo y genocida, lo ha hecho a través de un reduccionismo biológico. En la medida que atribuimos la conducta a una mera razón biológica, eximimos de cualquier responsabilidad a la sociedad”. El estereotipo se define como aquella idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades de conducta. Así, “si bien el estereotipo es externo (uno observa a un sujeto como portador del mismo), también está introyectado. Así, las demandas del rol se van internalizando y en alguna medida cada uno de nosotros somos como los otros nos ven”.
“Esa introyección y esa selectividad no las produce un día el sistema penal, sino que se viene preparando y no cabe ninguna duda de que es en la escuela: el mal alumno, el de-sordenado, el que llevan a la dirección, el acoso escolar consentido, la discriminación que entra por debajo de esto y los prejuicios que se expresan a través de una escuela que es excluyente preparan el estereotipo”, explicó Zaffaroni. A eso se suma la criminología mediática: “Según nos muestran los medios, el estereotipo del delincuente siempre es un joven o adolescente, varón, pobre, sucio y que vive en barrios marginales”.
Por otra parte, el juez habló de una base de violencia y de discriminación que alimenta el estereotipo y prepara la exclusión, que se genera en la escuela: “Imaginemos que un niño rompe a patadas un vidrio en la escuela. La dirección puede llamar al padre del niño para que pague el vidrio, puede mandar al chico al psicólogo para ver qué le pasa, y también puede sentarse a conversar con él para ver si algo le hace mal o lo irrita. Estas son tres formas de modelos no punitivos: reparador, terapéutico y conservador, que pueden aplicarse a la vez porque no se excluyen”.
“En cambio, si el director de la escuela decide que la rotura del vidrio afecta su autoridad y aplica el modelo punitivo expulsando al niño, ninguno de los tres modelos anteriores puede aplicarse. Es claro que el director, al expulsar al niño, refuerza su autoridad vertical sobre la comunidad escolar. Es decir, que el modo punitivo no resuelve conflictos, sino que manifiesta una decisión vertical de poder.”
Informe: Sabrina Améndola.
Domingo, 17 de junio de 2012
SOCIEDAD › ZAFFARONI HABLO EN EL CONGRESO DE CONFLICTOS EN LAS ESCUELAS
El ministro de la Corte Suprema dio una clase magistral sobre cómo se construye en la comunidad educativa la imagen del delincuente y el marginal joven y violento, reforzada por los medios de comunicación.
El juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni presentó el Segundo Congreso Internacional sobre Conflictos y Violencia en las Escuelas. El congreso de este fin de semana en el Teatro San Martín busca profundizar en las prácticas, experiencias y proyectos que permitan bajar los niveles de agresividad y maltrato en la comunidad educativa. “La idea es transmitir a niños y jóvenes lo que son capaces de hacer y construir sin violencia”, expresó Andrea Kaplan, directora general del congreso.
Kaplan explica que la pérdida de roles sociales, la ausencia del adulto como referente de responsabilidad y respeto imprime un desequilibrio social en la adaptación de los niños y adolescentes en la comunidad y en sus espacios de sociabilización. Además, esto acrecienta los niveles de agresividad y conflicto entre docentes, padres y alumnos. “Debemos pensar cuáles son las formas y los elementos que hacen a la violencia social actual y cómo se presenta esta violencia en las escuelas, porque es allí donde se producen los sentidos que grandes y chicos comparten. Los chicos pasan mucho de su día en la escuela y es en las aulas donde manifiestan sus angustias, sus miedos, sus posibilidades e imposibilidades y donde reproducen la violencia que los atraviesa.”
Fernando Osorio, psicólogo, presidente del congreso y especialista en la temática desde hace más de diez años, comentó que “aparece asociada a la escuela la construcción del estereotipo criminal y es allí donde empiezan a desarrollarse teorías acerca de cómo se construyen determinadas conductas en los niños y jóvenes. Muchos padres relacionan el mal comportamiento de sus hijos a algo genético y eso es no hacerse responsables de la conducta de sus chicos”.
El juez Zaffaroni brindó una charla magistral sobre la criminología mediática y la manipulación del miedo. Según expresó, “cada vez que la criminología ha legitimado un poder represivo y genocida, lo ha hecho a través de un reduccionismo biológico. En la medida que atribuimos la conducta a una mera razón biológica, eximimos de cualquier responsabilidad a la sociedad”. El estereotipo se define como aquella idea o imagen aceptada por la mayoría como patrón o modelo de cualidades de conducta. Así, “si bien el estereotipo es externo (uno observa a un sujeto como portador del mismo), también está introyectado. Así, las demandas del rol se van internalizando y en alguna medida cada uno de nosotros somos como los otros nos ven”.
“Esa introyección y esa selectividad no las produce un día el sistema penal, sino que se viene preparando y no cabe ninguna duda de que es en la escuela: el mal alumno, el de-sordenado, el que llevan a la dirección, el acoso escolar consentido, la discriminación que entra por debajo de esto y los prejuicios que se expresan a través de una escuela que es excluyente preparan el estereotipo”, explicó Zaffaroni. A eso se suma la criminología mediática: “Según nos muestran los medios, el estereotipo del delincuente siempre es un joven o adolescente, varón, pobre, sucio y que vive en barrios marginales”.
Por otra parte, el juez habló de una base de violencia y de discriminación que alimenta el estereotipo y prepara la exclusión, que se genera en la escuela: “Imaginemos que un niño rompe a patadas un vidrio en la escuela. La dirección puede llamar al padre del niño para que pague el vidrio, puede mandar al chico al psicólogo para ver qué le pasa, y también puede sentarse a conversar con él para ver si algo le hace mal o lo irrita. Estas son tres formas de modelos no punitivos: reparador, terapéutico y conservador, que pueden aplicarse a la vez porque no se excluyen”.
“En cambio, si el director de la escuela decide que la rotura del vidrio afecta su autoridad y aplica el modelo punitivo expulsando al niño, ninguno de los tres modelos anteriores puede aplicarse. Es claro que el director, al expulsar al niño, refuerza su autoridad vertical sobre la comunidad escolar. Es decir, que el modo punitivo no resuelve conflictos, sino que manifiesta una decisión vertical de poder.”
Informe: Sabrina Améndola.
miércoles, 13 de junio de 2012
Mordió a una compañera, le pegó a la directora y huyó
Clarin.com/ Sociedad
POR LUCAS CRUZADO
La nena tiene 9 años. La Policía la frenó en la puerta del colegio. Analizan la sanción.

Agresión. La nena jugaba en el recreo con una amiga, discutió y la mordió.
CORDOBA. CORRESPONSALIA - 13/06/12
La nena, de 9 años, “estaba bajo un verdadero ataque emocional ” y “nadie la podía frenar dentro del colegio”, según contaron testigos a Clarín. Fueron 5 minutos de furia que conmocionaron y sorprendieron a toda la comunidad educativa de Córdoba: el lunes, en el colegio primario La Rioja del populoso barrio San Vicente, una alumna de cuarto grado le mordió la mano a una compañerita, golpeó a la directora, empujó a una auxiliar de limpieza que intentó contenerla y hasta le tiró algunos manotazos a personal policial.
“Yo no quiero hablar porque ustedes no me van a aportar ninguna solución. Estoy triste por lo que pasó pero quiero colaborar con los papás de esa chiquita que en definitiva es eso, una chiquita…”, le dijo a este diario Araceli Blanco (49), directora de la escuela provincial que fue rasguñada en el pómulo izquierdo por la nena (cuyo nombre, por ser menor de edad, no trascendió). “Es algo que ocurrió en la intimidad de la institución y que no debe trascender”, agregó Blanco.
El incidente ocurrió a media mañana del lunes, durante un recreo. “La chica estaba jugando con una compañerita, discutieron y le mordió el brazo. Así comenzó todo”, contó el comisario Fernando Velázquez.
Según el relato policial, “la chica fue llevada a dirección, y cuando le preguntaron por qué había agredido a su amiguita contestó con algunos insultos y un golpe a la directora ”. De inmediato, la pequeña salió corriendo del despacho, empujó a una auxiliar que quiso detenerla y se escapó hacia la calle.
“Se fue corriendo... Hizo algunos metros por la vereda hasta la esquina de Junín y Castellano. El patrullero policial llegó al lugar y cuando personal femenino se acercó, la niñita le tiró algunos manotazos pero la situación no pasó a mayores”, aclaró Velázquez.
La menor agredid habló con la radio Cadena 3. “Me mordió la mano. Nosotras éramos amigas, pero después de esto no me voy a juntar más con ella”, dijo.
La pequeña atacante no fue a clases ayer y por estas horas, con la intervención de oficio del Ministerio de Educación de la Provincia, se evalúan los pasos a seguir respecto a una sanción disciplinaria.
POR LUCAS CRUZADO
La nena tiene 9 años. La Policía la frenó en la puerta del colegio. Analizan la sanción.
Agresión. La nena jugaba en el recreo con una amiga, discutió y la mordió.
CORDOBA. CORRESPONSALIA - 13/06/12
La nena, de 9 años, “estaba bajo un verdadero ataque emocional ” y “nadie la podía frenar dentro del colegio”, según contaron testigos a Clarín. Fueron 5 minutos de furia que conmocionaron y sorprendieron a toda la comunidad educativa de Córdoba: el lunes, en el colegio primario La Rioja del populoso barrio San Vicente, una alumna de cuarto grado le mordió la mano a una compañerita, golpeó a la directora, empujó a una auxiliar de limpieza que intentó contenerla y hasta le tiró algunos manotazos a personal policial.
“Yo no quiero hablar porque ustedes no me van a aportar ninguna solución. Estoy triste por lo que pasó pero quiero colaborar con los papás de esa chiquita que en definitiva es eso, una chiquita…”, le dijo a este diario Araceli Blanco (49), directora de la escuela provincial que fue rasguñada en el pómulo izquierdo por la nena (cuyo nombre, por ser menor de edad, no trascendió). “Es algo que ocurrió en la intimidad de la institución y que no debe trascender”, agregó Blanco.
El incidente ocurrió a media mañana del lunes, durante un recreo. “La chica estaba jugando con una compañerita, discutieron y le mordió el brazo. Así comenzó todo”, contó el comisario Fernando Velázquez.
Según el relato policial, “la chica fue llevada a dirección, y cuando le preguntaron por qué había agredido a su amiguita contestó con algunos insultos y un golpe a la directora ”. De inmediato, la pequeña salió corriendo del despacho, empujó a una auxiliar que quiso detenerla y se escapó hacia la calle.
“Se fue corriendo... Hizo algunos metros por la vereda hasta la esquina de Junín y Castellano. El patrullero policial llegó al lugar y cuando personal femenino se acercó, la niñita le tiró algunos manotazos pero la situación no pasó a mayores”, aclaró Velázquez.
La menor agredid habló con la radio Cadena 3. “Me mordió la mano. Nosotras éramos amigas, pero después de esto no me voy a juntar más con ella”, dijo.
La pequeña atacante no fue a clases ayer y por estas horas, con la intervención de oficio del Ministerio de Educación de la Provincia, se evalúan los pasos a seguir respecto a una sanción disciplinaria.
sábado, 9 de junio de 2012
Violencia escolar: agredieron a dos docentes en Córdoba y Mendoza
Clarin. com
SOCIEDAD/ EDUCACIÓN/ VIOLENCIA ESCOLAR
POR ROXANA BADALONI - LUCAS CRUZADO
En un colegio un chico pateó a una maestra. En otro, una madre agredió a la directora.

Mendoza. La escuela Mahatma Gandhi de Godoy Cruz. Una madre agredió a la directora. Su hijo está enfermo.
MENDOZA. CORRESPONSAL. CÓRDOBA. CORRESPONSALÍA. - 08/06/12
La violencia escolar es una epidemia que recorre el país. Ayer se dieron a conocer dos casos más de docentes que fueron agredidas. Uno fue en Mendoza y el otro en Córdoba. Empecemos por el primero.
En Godoy Cruz, una madre, que está bajo tratamiento psiquiátrico, ingresó a los gritos a la escuela de su hijo, golpeó y pateó a la directora, acusándola de un accidente que habría tenido el adolescente; pero que las autoridades del colegio niegan.
Ocurrió el miércoles a la tarde, en un secundario público. La directora Amelia González tuvo que ser asistida por el estado de shock que le produjo la situación. “Está bien, recuperándose y se ha tomado dos días de reposo”, contó a Clarín la vicedirectora Ada Ferreri.
La escuela secundaria lleva el nombre del líder pacifista indio Mahatma Gandhi. “El lunes habrá una jornada de reflexión con los alumnos para poner en valor las enseñanzas de Gandhi sobre la no violencia”, dijo la vicedirectora.
Por el caso, tuvo que intervenir la Policía para controlar a la mujer. Desde la Dirección de Escuelas de Mendoza se informó que la madre que agredió a la directora es asistida y medicada por problemas psiquiátricos. Reside a una cuadra de la escuela. Su hijo, que desde hace más de un año ya no concurre a ese colegio, tiene cáncer. La versión familiar indica que el adolescente sufrió un accidente en una clase de gimnasia que lo obligó a soportar varias operaciones en una pierna, que finalmente le fue amputada. Pero la directora de Educación Secundaria de Mendoza, Norma Cabrera, dijo que el menor dejó de ser alumno de la escuela en 2010 y negó que se haya golpeado allí. Confirmó que el adolescente tiene cáncer y que debieron amputarle una pierna.
La directora agredida aún no sabe cuándo regresará a la escuela, porque teme volver a ser golpeada. Funcionarios de la Dirección de Escuelas se han reunido con los médicos del psiquiátrico donde concurre la mujer para evaluar si corresponde su internación. Ayer, hubo clases en la escuela Gandhi.
En Córdoba el caso es similar. A poco más de 48 horas del ataque que sufrió en su propia aula, Marcela Roldán aún no logra reponerse. “Nunca me pasó algo así en los 18 años de docencia que tengo”, le dijo a Clarín la docente de 43 años que trabaja en el anexo del colegio Ipem 200 de La Cumbre, en el valle de Punilla. El martes, y mientras daba clases de Arte Visual, un alumno de 14 años –y en medio de un alboroto generalizado– le pegó una fuerte patada en la columna: a raíz del golpe, la maestra tuvo que ser atendida por médicos, radicó la denuncia policial, y el juez de Cosquín, Gabriel Prémoli, imputó al menor por “lesiones leves”.
“Cuando entré a las 14.45 los chicos estaban sacados, insultándose y golpeándose. Con la mejor voluntad le pedí que se calmaran pero todo continuó”, contó la docente. “Los alumnos se empezaron a tirar cáscaras de naranja, carpetas… ni la preceptora pudo contenerlos”, agregó, compungida.
Unos segundos después, Marcela se puso a escribir en el cuaderno de un alumno; se paró y cuando giró su cuerpo, recibió un fortísimo golpe desde atrás. “No puedo decirte si hubo o no intencionalidad. Si sé que el chico ya me había tirado algunas cosas”.
El impacto en su espalda fue tal que la huella de la zapatilla quedó marcada en su campera. “Los médicos que me atendieron dijeron que la ropa me aisló un poco del golpe”, agregó Roldan. Según el diagnóstico médico, sufrió “traumatismo lumbar cérvico dorsal”.
Ayer, Clarín se comunicó con la directora del establecimiento, Irene Zipilivan, quien –llamativamente– brindó una visión distinta de los hechos: “Fue sin querer, dos alumnos se estaban golpeando y ella quedó al medio”, sintetizó.
Sin embargo y contradiciendo esa versión, Roldán radicó una denuncia y el juez de Control de Cosquín, Gabriel Prémolí, imputo al menor por “lesiones leves”: “Se trata de alguien no punible, así que sólo buscamos esclarecer los hechos y darle una respuesta a la víctima. Y ayudar al joven o a la familia con, por ejemplo, asistencia psicológica”, expresó Prémoli.
Ayer y luego de salir de un control clínicao, la maestra concluyó: “Me siento sola. No sé si continuaré yendo, tengo mucho miedo”.
SOCIEDAD/ EDUCACIÓN/ VIOLENCIA ESCOLAR
POR ROXANA BADALONI - LUCAS CRUZADO
En un colegio un chico pateó a una maestra. En otro, una madre agredió a la directora.
Mendoza. La escuela Mahatma Gandhi de Godoy Cruz. Una madre agredió a la directora. Su hijo está enfermo.
MENDOZA. CORRESPONSAL. CÓRDOBA. CORRESPONSALÍA. - 08/06/12
La violencia escolar es una epidemia que recorre el país. Ayer se dieron a conocer dos casos más de docentes que fueron agredidas. Uno fue en Mendoza y el otro en Córdoba. Empecemos por el primero.
En Godoy Cruz, una madre, que está bajo tratamiento psiquiátrico, ingresó a los gritos a la escuela de su hijo, golpeó y pateó a la directora, acusándola de un accidente que habría tenido el adolescente; pero que las autoridades del colegio niegan.
Ocurrió el miércoles a la tarde, en un secundario público. La directora Amelia González tuvo que ser asistida por el estado de shock que le produjo la situación. “Está bien, recuperándose y se ha tomado dos días de reposo”, contó a Clarín la vicedirectora Ada Ferreri.
La escuela secundaria lleva el nombre del líder pacifista indio Mahatma Gandhi. “El lunes habrá una jornada de reflexión con los alumnos para poner en valor las enseñanzas de Gandhi sobre la no violencia”, dijo la vicedirectora.
Por el caso, tuvo que intervenir la Policía para controlar a la mujer. Desde la Dirección de Escuelas de Mendoza se informó que la madre que agredió a la directora es asistida y medicada por problemas psiquiátricos. Reside a una cuadra de la escuela. Su hijo, que desde hace más de un año ya no concurre a ese colegio, tiene cáncer. La versión familiar indica que el adolescente sufrió un accidente en una clase de gimnasia que lo obligó a soportar varias operaciones en una pierna, que finalmente le fue amputada. Pero la directora de Educación Secundaria de Mendoza, Norma Cabrera, dijo que el menor dejó de ser alumno de la escuela en 2010 y negó que se haya golpeado allí. Confirmó que el adolescente tiene cáncer y que debieron amputarle una pierna.
La directora agredida aún no sabe cuándo regresará a la escuela, porque teme volver a ser golpeada. Funcionarios de la Dirección de Escuelas se han reunido con los médicos del psiquiátrico donde concurre la mujer para evaluar si corresponde su internación. Ayer, hubo clases en la escuela Gandhi.
En Córdoba el caso es similar. A poco más de 48 horas del ataque que sufrió en su propia aula, Marcela Roldán aún no logra reponerse. “Nunca me pasó algo así en los 18 años de docencia que tengo”, le dijo a Clarín la docente de 43 años que trabaja en el anexo del colegio Ipem 200 de La Cumbre, en el valle de Punilla. El martes, y mientras daba clases de Arte Visual, un alumno de 14 años –y en medio de un alboroto generalizado– le pegó una fuerte patada en la columna: a raíz del golpe, la maestra tuvo que ser atendida por médicos, radicó la denuncia policial, y el juez de Cosquín, Gabriel Prémoli, imputó al menor por “lesiones leves”.
“Cuando entré a las 14.45 los chicos estaban sacados, insultándose y golpeándose. Con la mejor voluntad le pedí que se calmaran pero todo continuó”, contó la docente. “Los alumnos se empezaron a tirar cáscaras de naranja, carpetas… ni la preceptora pudo contenerlos”, agregó, compungida.
Unos segundos después, Marcela se puso a escribir en el cuaderno de un alumno; se paró y cuando giró su cuerpo, recibió un fortísimo golpe desde atrás. “No puedo decirte si hubo o no intencionalidad. Si sé que el chico ya me había tirado algunas cosas”.
El impacto en su espalda fue tal que la huella de la zapatilla quedó marcada en su campera. “Los médicos que me atendieron dijeron que la ropa me aisló un poco del golpe”, agregó Roldan. Según el diagnóstico médico, sufrió “traumatismo lumbar cérvico dorsal”.
Ayer, Clarín se comunicó con la directora del establecimiento, Irene Zipilivan, quien –llamativamente– brindó una visión distinta de los hechos: “Fue sin querer, dos alumnos se estaban golpeando y ella quedó al medio”, sintetizó.
Sin embargo y contradiciendo esa versión, Roldán radicó una denuncia y el juez de Control de Cosquín, Gabriel Prémolí, imputo al menor por “lesiones leves”: “Se trata de alguien no punible, así que sólo buscamos esclarecer los hechos y darle una respuesta a la víctima. Y ayudar al joven o a la familia con, por ejemplo, asistencia psicológica”, expresó Prémoli.
Ayer y luego de salir de un control clínicao, la maestra concluyó: “Me siento sola. No sé si continuaré yendo, tengo mucho miedo”.
jueves, 7 de junio de 2012
"La escuela es hoy una olla a presión"
lanacion.com
Lunes 04 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
El auge de la escolarización en casa
Lo dice el sociólogo español Fernández Enguita
Por Silvina Premat | LA NACION

Fernández Enguita participó en Buenos Aires del VIII Foro Latinoamericano de Educación. Foto: LA NACION / Marcelo Gómez
La rigidez del sistema escolar -en sus horarios, normas, conducta y formación de los docentes- y su retraso para afrontar los vertiginosos cambios vividos en todos los ámbitos en las últimas décadas pueden transformar a la escuela como institución en una "olla a presión que tiende a explotar" y perjudicar a los alumnos.
Así lo afirmó el sociólogo español Mariano Fernández Enguita, de la Universidad Complutense de Madrid, durante la apertura del VIII Foro Latinoamericano de Educación, organizado en Buenos Aires por la Fundación Santillana con el patrocinio de la Organización de Estados Iberoamericanos.
Para Fernández Enguita, la obligatoriedad de asistir a la escuela aun a disgusto durante 10, 12 o 13 años, según los países, provoca una relación especial entre el alumno y esa institución que se expresa en casos de acoso escolar y hasta de violencia extrema.
La situación actual favorece la "escolarización en casa", una modalidad de educación por fuera del sistema formal que crece más que que otros tipos de escuela. Los padres que, insatisfechos ante la oferta educativa, se organizan para hacerse cargo de la formación de sus hijos; involucra sólo en los Estados Unidos a unos tres millones y medio de alumnos de nivel primario y es incipiente también en otros países, como España, Francia y Alemania.
Fernández Enguita es autor de una veintena de libros, entre ellos La profesión docente y la comunidad escolar , Alumnos gitanos en la escuela paya , La jornada escolar y, los últimos, ¿Es pública la escuela pública? y Educar en tiempos inciertos .
El investigador fue el principal orador en la apertura del VIII Foro Latinoamericano de Educación, realizado la semana pasada en la sede de la Fundación Santillana. Convocados en torno de la preocupación sobre "¿Qué debe saber un docente y por qué?", unos 500 docentes y pedagogos participaron de los encuentros.
En la actualidad Fernández Enguita investiga, entre otros temas, sobre educación y desigualdades y es director del Observatorio Social de Castilla y León (Oscyl). En su juventud adhirió al movimiento trotskista español. "Era un sectario de izquierdas y ahora procuro no ser sectario", dijo para definir su actual postura en el marco de las ideologías políticas durante un diálogo con LA NACION mantenido luego de su charla, en la que también afirmó que "la escuela es la última institución basada en la conscripción universal".
-¿Cómo describiría los efectos no deseados de la obligatoriedad de la enseñanza?
-No es que yo esté en contra de que la enseñanza sea obligatoria, pero hay que tener en cuenta los costos. Cada vez tenemos a la gente más tiempo escolarizada y esto genera tensiones cuando la experiencia no es gratificante para el alumno, cuando no cree en lo que se ofrece a cambio o cuando la relación con sus compañeros no es buena. La escuela es un lugar donde la gente está muy próxima y el ego de docentes y alumnos está muy expuesto. Los crímenes en las escuelas son casos extremos, pero el acoso escolar no es tan anecdótico y puede hacer muy siniestra, negativa y dura la experiencia de una persona. Otro problema de la escuela tal cual como funciona hoy es que tiene un público cautivo. Es decir que es como una olla a presión que tiende a explotar. No es difícil ver esto, pero a veces no queremos mirarlo. Mientras nosotros discutimos si escuela privada, pública, religiosa o laica el tipo de escuela que más crece es la escolarización en casa, es decir, la no escolarización.
-¿En qué países?
-La escolarización en casa da más en los Estados Unidos. Allí ya son más de 3.500.000 los alumnos de nivel primario que se educan así. Pero también hay casos en España, Alemania y el Reino Unido. Y no se trata de sectas religiosas que quieren mantener a los niños encerrados o de fundamentalistas que creen que el gobierno no debe meterse con la educación. Se trata de familias de clase media que tienen los mismos objetivos que la escuela pero piensan que pueden hacerlo mejor o igual y ahorrarse los problemas que hay en la escuela.
-¿Qué opina usted de este sistema?
-No se puede condenar el hecho de que, por ejemplo, cuatro familias de buena posición económica y cuyos adultos son todos profesionales se organicen para hacerse cargo de actividades educativas, visitas a museos, excursiones con sus hijos. Pero ésa no es la fórmula ideal. Eso es para familias de lujo, y las familias de lujo son pocas, y menos todavía las que aciertan con el método. El lugar de aprendizaje debe ser la escuela, donde los niños estén con otros de su edad en un entorno protegido y con educadores que saben de educación. Pero no podemos ignorar que un sector importante de la población se está llevando los niños de ahí. No podemos seguir pensando que están felices. No. Están ahí porque están obligados a estar.
-En la conferencia de apertura del Foro usted dijo que la escuela de hoy fue diseñada para educar a pocos y no puede contener los cambios en cuanto a nuevos conocimientos o tecnologías. ¿Cuál es o debería ser entonces el diseño de la escuela?
-Necesitamos una institución escolar mucho más capaz de favorecer, propiciar y reconocer el trabajo individual, al ritmo del alumno, en equipo y el uso de las Tics (nuevas tecnologías). En lugar de prohibir o dosificar las nuevas tecnologías habría que dejar que los alumnos las usen libremente. La escuela debería ser más abierta a la comunidad, no basarse sólo en los recursos que bastaban antaño, y trabajar en red con empresas y grupos de interés de diverso tipo. Antes, excepto para unos pocos, la escuela era la única ventana al mundo. Hoy la ventana al mundo es Windows.
EN VOZ ALTA
"Mientras discutimos si escuela privada, pública, religiosa o laica, el tipo de educación que más crece es la que se da en la casa, es decir, la no escolarización"
"El público «cautivo» de las escuelas las transforman en ollas a presión que tienden a explotar"
"No podemos seguir pensando que los niños están felices en la escuela. No. Están ahí porque están obligados"
SIN LOS DOCENTES NO HAY CAMBIO POSIBLE
"Es imposible imaginar algún cambio educativo que no se realice con los profesores", dijo la licenciada en Ciencias de la Educación Flavia Terigi, al presentar el documento básico del VIII Foro Latinoamericano de Educación, que ella preparó. En el texto, titulado "Los saberes docentes", la especialista argentina afirma: "Preguntarnos qué necesitan saber los docentes para enseñar no supone que están preparados para hacerlo, sino reconocer que la formación inicial no agota la transmisión de los saberes necesarios para enseñar; que son aceptables los desempeños parciales y que un docente se va haciendo experto de manera paulatina"..
Lunes 04 de junio de 2012 | Publicado en edición impresa
El auge de la escolarización en casa
Lo dice el sociólogo español Fernández Enguita
Por Silvina Premat | LA NACION
Fernández Enguita participó en Buenos Aires del VIII Foro Latinoamericano de Educación. Foto: LA NACION / Marcelo Gómez
La rigidez del sistema escolar -en sus horarios, normas, conducta y formación de los docentes- y su retraso para afrontar los vertiginosos cambios vividos en todos los ámbitos en las últimas décadas pueden transformar a la escuela como institución en una "olla a presión que tiende a explotar" y perjudicar a los alumnos.
Así lo afirmó el sociólogo español Mariano Fernández Enguita, de la Universidad Complutense de Madrid, durante la apertura del VIII Foro Latinoamericano de Educación, organizado en Buenos Aires por la Fundación Santillana con el patrocinio de la Organización de Estados Iberoamericanos.
Para Fernández Enguita, la obligatoriedad de asistir a la escuela aun a disgusto durante 10, 12 o 13 años, según los países, provoca una relación especial entre el alumno y esa institución que se expresa en casos de acoso escolar y hasta de violencia extrema.
La situación actual favorece la "escolarización en casa", una modalidad de educación por fuera del sistema formal que crece más que que otros tipos de escuela. Los padres que, insatisfechos ante la oferta educativa, se organizan para hacerse cargo de la formación de sus hijos; involucra sólo en los Estados Unidos a unos tres millones y medio de alumnos de nivel primario y es incipiente también en otros países, como España, Francia y Alemania.
Fernández Enguita es autor de una veintena de libros, entre ellos La profesión docente y la comunidad escolar , Alumnos gitanos en la escuela paya , La jornada escolar y, los últimos, ¿Es pública la escuela pública? y Educar en tiempos inciertos .
El investigador fue el principal orador en la apertura del VIII Foro Latinoamericano de Educación, realizado la semana pasada en la sede de la Fundación Santillana. Convocados en torno de la preocupación sobre "¿Qué debe saber un docente y por qué?", unos 500 docentes y pedagogos participaron de los encuentros.
En la actualidad Fernández Enguita investiga, entre otros temas, sobre educación y desigualdades y es director del Observatorio Social de Castilla y León (Oscyl). En su juventud adhirió al movimiento trotskista español. "Era un sectario de izquierdas y ahora procuro no ser sectario", dijo para definir su actual postura en el marco de las ideologías políticas durante un diálogo con LA NACION mantenido luego de su charla, en la que también afirmó que "la escuela es la última institución basada en la conscripción universal".
-¿Cómo describiría los efectos no deseados de la obligatoriedad de la enseñanza?
-No es que yo esté en contra de que la enseñanza sea obligatoria, pero hay que tener en cuenta los costos. Cada vez tenemos a la gente más tiempo escolarizada y esto genera tensiones cuando la experiencia no es gratificante para el alumno, cuando no cree en lo que se ofrece a cambio o cuando la relación con sus compañeros no es buena. La escuela es un lugar donde la gente está muy próxima y el ego de docentes y alumnos está muy expuesto. Los crímenes en las escuelas son casos extremos, pero el acoso escolar no es tan anecdótico y puede hacer muy siniestra, negativa y dura la experiencia de una persona. Otro problema de la escuela tal cual como funciona hoy es que tiene un público cautivo. Es decir que es como una olla a presión que tiende a explotar. No es difícil ver esto, pero a veces no queremos mirarlo. Mientras nosotros discutimos si escuela privada, pública, religiosa o laica el tipo de escuela que más crece es la escolarización en casa, es decir, la no escolarización.
-¿En qué países?
-La escolarización en casa da más en los Estados Unidos. Allí ya son más de 3.500.000 los alumnos de nivel primario que se educan así. Pero también hay casos en España, Alemania y el Reino Unido. Y no se trata de sectas religiosas que quieren mantener a los niños encerrados o de fundamentalistas que creen que el gobierno no debe meterse con la educación. Se trata de familias de clase media que tienen los mismos objetivos que la escuela pero piensan que pueden hacerlo mejor o igual y ahorrarse los problemas que hay en la escuela.
-¿Qué opina usted de este sistema?
-No se puede condenar el hecho de que, por ejemplo, cuatro familias de buena posición económica y cuyos adultos son todos profesionales se organicen para hacerse cargo de actividades educativas, visitas a museos, excursiones con sus hijos. Pero ésa no es la fórmula ideal. Eso es para familias de lujo, y las familias de lujo son pocas, y menos todavía las que aciertan con el método. El lugar de aprendizaje debe ser la escuela, donde los niños estén con otros de su edad en un entorno protegido y con educadores que saben de educación. Pero no podemos ignorar que un sector importante de la población se está llevando los niños de ahí. No podemos seguir pensando que están felices. No. Están ahí porque están obligados a estar.
-En la conferencia de apertura del Foro usted dijo que la escuela de hoy fue diseñada para educar a pocos y no puede contener los cambios en cuanto a nuevos conocimientos o tecnologías. ¿Cuál es o debería ser entonces el diseño de la escuela?
-Necesitamos una institución escolar mucho más capaz de favorecer, propiciar y reconocer el trabajo individual, al ritmo del alumno, en equipo y el uso de las Tics (nuevas tecnologías). En lugar de prohibir o dosificar las nuevas tecnologías habría que dejar que los alumnos las usen libremente. La escuela debería ser más abierta a la comunidad, no basarse sólo en los recursos que bastaban antaño, y trabajar en red con empresas y grupos de interés de diverso tipo. Antes, excepto para unos pocos, la escuela era la única ventana al mundo. Hoy la ventana al mundo es Windows.
EN VOZ ALTA
"Mientras discutimos si escuela privada, pública, religiosa o laica, el tipo de educación que más crece es la que se da en la casa, es decir, la no escolarización"
"El público «cautivo» de las escuelas las transforman en ollas a presión que tienden a explotar"
"No podemos seguir pensando que los niños están felices en la escuela. No. Están ahí porque están obligados"
SIN LOS DOCENTES NO HAY CAMBIO POSIBLE
"Es imposible imaginar algún cambio educativo que no se realice con los profesores", dijo la licenciada en Ciencias de la Educación Flavia Terigi, al presentar el documento básico del VIII Foro Latinoamericano de Educación, que ella preparó. En el texto, titulado "Los saberes docentes", la especialista argentina afirma: "Preguntarnos qué necesitan saber los docentes para enseñar no supone que están preparados para hacerlo, sino reconocer que la formación inicial no agota la transmisión de los saberes necesarios para enseñar; que son aceptables los desempeños parciales y que un docente se va haciendo experto de manera paulatina"..
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