Roxana Morduchowicz
Para LA NACION
Martes 22 de marzo de 2011
El 70% de los chicos europeos comienza a usar Internet a los siete años. Casi el 100 por ciento de los que tienen entre nueve y 16 navegan por la Web y la gran mayoría lo hace todos los días desde su casa (87%). Este es el primer resultado que arroja una encuesta realizada por la London School of Economics, el año pasado, entre más de 25.000 chicos de 25 países de Europa. El objetivo del estudio Kids on line (los chicos on line) es relevar la relación de los más jóvenes con Internet, sus formas de consumo y, muy especialmente, su conciencia de los riesgos que puede suponer la navegación.
Aun cuando las cifras europeas de acceso a Internet son diferentes a las argentinas, los comportamientos adolescentes en todo el mundo son similares y por eso vale la pena mirar los resultados de esta encuesta, que podrían ser también los nuestros.
La mitad de los chicos europeos navega por la Web en su propia habitación y el 35% lo hace en su celular. Esto supone un uso más privado y en soledad de la tecnología. Esta utilización personal, alejada de una presencia adulta, disminuye la posibilidad de que los chicos hablen con sus familias sobre lo que hacen cuando navegan, especialmente en relación con los riesgos o situaciones difíciles que puedan encontrar.
El 60% de los chicos tiene un perfil en alguna red social. Ello incluye el 25% de los que tienen nueve y diez años; el 50% de los de 11 y 12, y el 75% de quienes tienen 13 y 14. Vale la pena recordar que la reglamentación de las redes sociales exige que sólo puedan tener perfil los mayores de 14 años.
Es interesante comprobar que entre todos los que están en una red social (incluido el 85% de los que tienen 15 y 16 años), uno de cada tres tiene un perfil público, es decir que no sólo pueden leerlo sus amigos sino que está abierto a cualquier persona que navegue por Internet.
Un 40% de los chicos europeos entre nueve y 16 años encontró alguna situación de riesgo en la Web. La situación de riesgo más frecuente en Internet (30% de los casos) es haberse comunicado con personas que no conocen. De ellos, el 10% se encontró personalmente con alguien que conocía sólo por la Web.
Un 15% vio sexo (gente desnuda o parejas teniendo sexo). La exposición al sexo, sin embargo, no se limita a Internet. Cuando se les preguntó por estas imágenes en cualquier medio de comunicación, el porcentaje de chicos que vio sexo se duplica. Más de la mitad de los chicos (55%) que encontraron este tipo de imágenes lo conversó con alguien, pero la mayoría lo hizo con amigos. Sólo un 25% eligió a sus padres.
Finalmente, uno de cada tres chicos encuestados reconoció haber vivido situaciones provocadas por un excesivo uso de Internet. Entre otras, no salir con amigos, dormir menos o no hacer la tarea para la escuela, por quedarse frente a la pantalla demasiado tiempo.
Una de las mayores preocupaciones que deja esta encuesta es el rol de los adultos en relación con el uso de Internet por parte de los menores.
En primer lugar, y según el testimonio de los propios chicos, casi un 20% de los padres no habla nunca de Internet con sus hijos. Y aun quienes dialogan con ellos no están al tanto de los usos que hacen de la Web ni de las situaciones de riesgo que pueden encontrar.
Así, un 40% de los padres cuyos hijos vieron imágenes sexuales en Internet lo desconoce. Un 55% de los padres de chicos que dicen haber recibido mensajes hirientes por la Web lo ignoran y un 60% de los padres cuyos hijos se comunican con desconocidos no están al tanto de ello.
Esta realidad que, como dijimos, podría compartir la Argentina, ya que las conductas adolescentes se asemejan, confirma la importancia del tema. Los chicos -parece claro- se sienten autoinmunes y los padres -según lo que surge del estudio- se sienten seguros y confiados.
Sólo una mejor conciencia entre los adolescentes y una mayor implicación por parte de los adultos logrará promover un uso más responsable de las pantallas, soportes fundamentales de la vida social y escolar de las nuevas generaciones.
© La Nacion
La autora dirige el programa Escuela y Medios en el Ministerio de Educación de la Nación
Dirección: Mario Goldenberg
Coordinación: Claudia Moggia
ESPACIO DE CONTENIDO LITERARIO
Para noticias actualizadas dirigirse a http://www.facebook.com/pages/Elephant-Violencia-en-las-Escuelas/299843733432269
miércoles, 23 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
El papel de internet en la revolución árabe

Lali Sandiumenge
"¡Tumbaremos a Mubarak! Lo conseguiremos". Era mediados del 2007 y la conversación tenía lugar en un ajetreado y ruidoso restaurante de comida árabe rápida de El Cairo. La bloguera Dalia Ziada trabajaba entonces en la Red Árabe para la Información sobre Derechos Humanos, una organización nacida en 2004 para apoyar y promover la libertad de expresión en internet. Desde allí, se empeñaba en ayudar a su amigo alejandrino Karim Amer, el primer bloguero condenado a prisión en Egipto. Entre bocado y bocado de ta'amiya, hablaba con entusiasmo sobre cómo los blogs estaban dando esperanza y cambiando la mentalidad de los egipcios. "Los blogueros acabaremos con el régimen, ¡te lo aseguro!", insistió tras apurar su bebida con una gran sonrisa, orgullosa, decidida y, a fin de cuentas, clarividente.
Nadie hubiera apostado por aquel entonces que Hosni Mubarak dejaría el poder a menos que la edad o alguna enfermedad acabara con él, pero Dalia dio en el clavo. Menos de cuatro años después, el 11 de febrero pasado, ella y muchos de sus colegas de entonces llenaron finalmente sus páginas de facebook y sus twitters con comentarios exultantes de orgullo y entusiasmo, algunos twitteados directamente desde Tahrir. "Sí, pudimos", escribió Shahinaz abd del Salam. "Lo hicimos", apostilló Mina Zekri. "Estoy tan orgulloso, pero tan increíblemente orgulloso. Al resto de vosotros, queridos: ¡a vuestra disposición!", añadió Sandmonkey. "Cabe señalar que los egipcios hemos batido el récord de los tunecinos en las revoluciones olímpicas y hemos sido capaces de expulsar el presidente ¡en sólo 17 días!", se regocijó Gemy Hood. "¡Larga vida Egipto! ¡Larga vida libertad!", escribió ella misma. Algunos a los que la revuelta pilló en el extranjero regresaron a toda prisa para no perderse el asalto final. "Despegamos, pronto estaremos en el Egipto liberado", había twiteado el 1 de febrero Alaa Abd del Fattah de camino desde Suráfrica junto con su mujer, Manal Hassan.
Aunque sería exagerado calificar la revuelta del Nilo de ciberevolución o de revolución facebook, e injusto para los miles de egipcios de todas las edades, creencias y extracción social que abarrotaron Tahrir, y para los veteranos disidentes políticos, activistas de derechos humanos, líderes sindicales e intelectuales comprometidos, no lo es afirmar que difícilmente podría haberse producido a esta velocidad sin el concurso de internet y de los jóvenes guerreros del teclado egipcios. Lo mismo sirve para la revolución del Jazmín en Túnez (http://fronterad.com/?q=tunez-de-la-zarza-al-jazmin) o la mobilización popular de Bahrein, que cuenta con una blogosfera tan pequeña y tan activa como diminuto y crucial es este archipiélago del Golfo. Por supuesto, las gestaron décadas de frustración, de falta de libertades y de represión, las condiciones económicas, el peso demográfico, la falta de expectativas de futuro y, finalmente, la dramática inmolación de Mohamed al Bouzizi en Túnez, seguida en Egipto y en otros países. Túnez inspiró a Egipto, y la Umm al-Dunya (la madre del mundo) multiplicó el efecto dominó. Pero antes de las revueltas, los blogs identificaron los males de sus países y los airearon en debate público y se mostraron más efectivos en poco tiempo que décadas de acción de los disidentes políticos convencionales y las organizaciones de derechos humanos.
No es casualidad, quizá, que en estos tres países los jóvenes hayan sido pioneros y quizá los más expertos en el uso de los nuevas tecnología y un modelo a seguir para sus compañeros árabes. Sólo un par de ejemplos: en septiembre de 2006, el tunecino Sami Ben Gharbia reconstruyó con un mashup de google maps desde Holanda, donde vivía (ha vuelto a Túnez), el mapa de las prisiones de Ben Ali, desvelando un tabú hasta entonces bien protegido, el de la localización de las cárceles y sus secretos. En Bahrein, un activista shií detalló anónimamente usando Google Earth en un pdf de 45 páginas las propiedades de la familia Al Khalifa (Google Earth fue bloqueada temporalmente en el país). En noviembre de 2007, los blogueros egipcios conseguían su primera gran victoria: meter por primera vez en prisión a dos policías que torturaron, dos años antes, un conductor de microbús que havia osado poner en duda su autoridad durante una discusión de tráfico: lo llevaron a comisaría y lo sodomizaron con un palo y, para humillarlo todavía más, grabaron las torturas con el móvil y lo distribuyeron por el barrio vía SMS... hasta que le llegó al bloguero Demagh Mak, éste lo colgó en Youtube y se lo pasó al periodista y activista Wael Abbas, que recibía ya en su blog un millón de visitas mensuales (llegó a recibir 260.000 en un solo día cuando lo colgó).
Las revoluciones de Túnez y Egipto han hecho añicos varios mitos. El primero, que era una utopía acabar con los regímenes autocráticos que los gobernaban. El segundo, que los movimientos islamistas eran los únicos capaces de movilizar a la población y la única alternativa al poder, un recurso manido para justificar y conseguir legitimar décadas de abusos en el mundo árabe. Los Hermanos Musulmanes no han sido un factor clave en la revuelta de la calle egipcia, aunque lo sean en la transición. Tampoco lo ha sido Mohamed El Baradei, ex director de la Agencia Internacional de la Energía Atómica, u otros opositores políticos. Quien es clave en el mundo árabe son esas masas de jóvenes desprovistos de líderes -un tercio de la población tiene entre 15 y 29 años-, sean educados o no, de clases medias o desfavorecidas, que han crecido en la era digital y que saben utilizar Facebook y Twitter y grabar vídeos con sus móviles y colgarlos en Bambuser o Youtube. “Estábamos convencidos de que si algún día había una revuelta, sería a manos de otro hombre fuerte”, escribía al día siguiente de la caída de Mubarak el jordano Naseem Tarawnah en su blog Black Iris of Jordan. “Nunca imaginamos que sería nuestra generación quien la encabezaría; que sería una revolución sin líder; una revolución secular y sin ideologías; una revuelta genuina de la gente y para la gente”.
jueves, 3 de marzo de 2011
Los jóvenes y la violencia
Silvia Bacher
Para LA NACION
Jueves 03 de marzo de 2011
En un mundo de escuchas en el que WikiLeaks deja en evidencia secretos que se creían bien guardados, donde se hacen públicas conversaciones reservadas mantenidas entre políticos, empresarios y sindicalistas, donde los discursos de los poderosos se amplifican; en ese escenario, las voces de los jóvenes siguen sin tener espacio. Miles de niñas, niños y jóvenes en zonas urbanas y rurales se deslizan como sombras sofocadas, como elementos de un decorado que los absorbió al punto de volverlos invisibles.
En los últimos tiempos, a partir de hechos de violencia protagonizados por jóvenes menores de 16 años, parte de la ciudadanía reclama bajar la edad de imputabilidad. Las declaraciones están atravesadas a veces por el dolor y otras, por la liviandad; y, en general, por la falta de herramientas para hacer lecturas más complejas.
Las voces que impulsan reclamos vinculados con la inseguridad apelando exclusivamente al encierro de seres humanos a los que la sociedad les ha negado educación, alimento, salud, respeto y modelos dejan al descubierto un costado mezquino de la humanidad. Un juez de la provincia de Buenos Aires me señalaba que un instituto donde habitan jóvenes en conflicto con la ley es un espacio en el que cada joven puede llegar a estar encerrado en su celda sólo, sin estímulos, hasta 20 horas diarias, y que recibe un promedio de dos horas semanales de educación. ¿Es acaso el encierro una respuesta al problema de todos?
Pero si hablamos de bajar la edad de imputabilidad, ¿es posible considerar que esta medida está actualmente en vigencia, de hecho, sin legislación que la enmarque, por ejemplo cuando un niño nace y crece sometido a condiciones sin resguardo de derechos? Tal vez, el castigo es aplicado desde antes de nacer y el verdugo social es la indiferencia. ¿Es posible proponer entonces que, de adoptarse la norma, se computen estos primeros diez, doce, catorce años como parte de la condena cuando se juzgue a estos sujetos de derecho que no fueron vistos, cuidados y educados por una sociedad que eligió mirar para otro lado?
Un legislador reclamaba semanas atrás, durante el receso legislativo, la urgencia de convocar a sesiones extraordinarias para tratar la baja en la edad de imputabilidad, y afirmaba estar dispuesto a poner el hombro en la emergencia. ¿Acaso no hubo días, meses, años, décadas para legislar e implementar medidas que garantizaran entornos protectores para la infancia y la juventud antes de que su destrato se convirtiera en emergencia?
Un informe producido por el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (Siteal), programa que desarrollan en forma conjunta la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el IIPE Unesco, sostiene que los horizontes juveniles en contextos precarios están caracterizados por la inestabilidad y la contingencia. Es allí donde la violencia deviene estrategia para la supervivencia. Sugiere que "la violencia que protagonizan los jóvenes ya como víctimas, ya como victimarios, debe ser calibrada en el contexto de los proyectos sociopolíticos y los modelos económicos contemporáneos". Es una falacia pensarla como brotes que irrumpen en escenarios armoniosos -dice-, sino que debe ser comprendida como parte intrínseca del contexto social. Y advierte que "no es el pensamiento normativo, el pánico institucional, la epidemiología (que considera la violencia un virus aislable), la que permitirá enfrentar la expansión, normalización y «rutinización» de la violencia como sistema de acción en los mundos juveniles".
Pensar la violencia -y en particular en la que los jóvenes son víctimas o victimarios- como hechos aislados no nos permite aproximarnos a comprender las causas (y en consecuencia, las soluciones). Lo urgente no es bajar la edad de imputabilidad y considerar que allí está resuelto el problema, cuando sólo se lo potencia, al ingresar a los jóvenes a nuevas escuelas de delito y a horizontes con mayor desazón y sinsentido. Lo importante, como sostiene el informe del Siteal, reside en pensar qué hechos restituye la violencia, qué compensa, qué metaforiza, qué se oculta en su creciente espectacularización y estruendo.
Reproducir circuitos en los cuales la violencia engendra más violencia no es un camino que conduzca a la paz. Es necesario revertir la precariedad estructural en la que nacen y se desarrollan gran parte de nuestras infancias y juventudes, y fortalecer las políticas sociales que los involucran. La asignación universal por hijo es un paso superador. Pero es sólo un paso de un largo camino que no admite soluciones lineales y que la sociedad argentina debería empezar a recorrer.
Para LA NACION
Jueves 03 de marzo de 2011
En un mundo de escuchas en el que WikiLeaks deja en evidencia secretos que se creían bien guardados, donde se hacen públicas conversaciones reservadas mantenidas entre políticos, empresarios y sindicalistas, donde los discursos de los poderosos se amplifican; en ese escenario, las voces de los jóvenes siguen sin tener espacio. Miles de niñas, niños y jóvenes en zonas urbanas y rurales se deslizan como sombras sofocadas, como elementos de un decorado que los absorbió al punto de volverlos invisibles.
En los últimos tiempos, a partir de hechos de violencia protagonizados por jóvenes menores de 16 años, parte de la ciudadanía reclama bajar la edad de imputabilidad. Las declaraciones están atravesadas a veces por el dolor y otras, por la liviandad; y, en general, por la falta de herramientas para hacer lecturas más complejas.
Las voces que impulsan reclamos vinculados con la inseguridad apelando exclusivamente al encierro de seres humanos a los que la sociedad les ha negado educación, alimento, salud, respeto y modelos dejan al descubierto un costado mezquino de la humanidad. Un juez de la provincia de Buenos Aires me señalaba que un instituto donde habitan jóvenes en conflicto con la ley es un espacio en el que cada joven puede llegar a estar encerrado en su celda sólo, sin estímulos, hasta 20 horas diarias, y que recibe un promedio de dos horas semanales de educación. ¿Es acaso el encierro una respuesta al problema de todos?
Pero si hablamos de bajar la edad de imputabilidad, ¿es posible considerar que esta medida está actualmente en vigencia, de hecho, sin legislación que la enmarque, por ejemplo cuando un niño nace y crece sometido a condiciones sin resguardo de derechos? Tal vez, el castigo es aplicado desde antes de nacer y el verdugo social es la indiferencia. ¿Es posible proponer entonces que, de adoptarse la norma, se computen estos primeros diez, doce, catorce años como parte de la condena cuando se juzgue a estos sujetos de derecho que no fueron vistos, cuidados y educados por una sociedad que eligió mirar para otro lado?
Un legislador reclamaba semanas atrás, durante el receso legislativo, la urgencia de convocar a sesiones extraordinarias para tratar la baja en la edad de imputabilidad, y afirmaba estar dispuesto a poner el hombro en la emergencia. ¿Acaso no hubo días, meses, años, décadas para legislar e implementar medidas que garantizaran entornos protectores para la infancia y la juventud antes de que su destrato se convirtiera en emergencia?
Un informe producido por el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina (Siteal), programa que desarrollan en forma conjunta la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y el IIPE Unesco, sostiene que los horizontes juveniles en contextos precarios están caracterizados por la inestabilidad y la contingencia. Es allí donde la violencia deviene estrategia para la supervivencia. Sugiere que "la violencia que protagonizan los jóvenes ya como víctimas, ya como victimarios, debe ser calibrada en el contexto de los proyectos sociopolíticos y los modelos económicos contemporáneos". Es una falacia pensarla como brotes que irrumpen en escenarios armoniosos -dice-, sino que debe ser comprendida como parte intrínseca del contexto social. Y advierte que "no es el pensamiento normativo, el pánico institucional, la epidemiología (que considera la violencia un virus aislable), la que permitirá enfrentar la expansión, normalización y «rutinización» de la violencia como sistema de acción en los mundos juveniles".
Pensar la violencia -y en particular en la que los jóvenes son víctimas o victimarios- como hechos aislados no nos permite aproximarnos a comprender las causas (y en consecuencia, las soluciones). Lo urgente no es bajar la edad de imputabilidad y considerar que allí está resuelto el problema, cuando sólo se lo potencia, al ingresar a los jóvenes a nuevas escuelas de delito y a horizontes con mayor desazón y sinsentido. Lo importante, como sostiene el informe del Siteal, reside en pensar qué hechos restituye la violencia, qué compensa, qué metaforiza, qué se oculta en su creciente espectacularización y estruendo.
Reproducir circuitos en los cuales la violencia engendra más violencia no es un camino que conduzca a la paz. Es necesario revertir la precariedad estructural en la que nacen y se desarrollan gran parte de nuestras infancias y juventudes, y fortalecer las políticas sociales que los involucran. La asignación universal por hijo es un paso superador. Pero es sólo un paso de un largo camino que no admite soluciones lineales y que la sociedad argentina debería empezar a recorrer.
lunes, 7 de febrero de 2011
Un estudiante muerto y 11 heridos deja un tiroteo en Youngstown, Ohio
CNN México
Domingo, 06 de febrero de 2011 a las 19:53

Un automóvil de la policía permanece frente a la casa donde se registró un tiroteo en una fiesta, en Ohio (EFE
(CNN) — Un tiroteo dejó este domingo un estudiante de una universidad de Ohio muerto y 11 heridos, informó la policía y agregó que dos hombres relacionados con los hechos fueron detenidos.
Los hombres, uno de 19 años y otro de 22, fueron arrestados sin incidentes con la ayuda del FBI, dijo el jefe de la policía de Youngstown, Jimmy Hughes. Los nombres no fueron revelados.
Ninguno ha sido acusado directamente del tiroteo, pero Hughes dijo que la policía no está buscando a más sospechosos.
La policía indicó que Jamail Johnson, de 25 años, de Girard, Ohio, fue asesinado durante el tiroteo en una casa justo al lado del campus de la Universidad Estatal de Youngstown. Él recibió un balazo en la cabeza y otros más en la parte inferior de su cuerpo, dijo el forense, Joseph Ohr, del condado de Mahoning, a CNN.
11 personas, entre ellos seis estudiantes, resultaron heridos. Todos excepto tres, habían sido dados de alta la tarde de este domingo, dijo Tina Creighton, una portavoz del Centro Médico St. Elizabeth.
Uno de ellos fue gravemente herido tras recibir un disparo cerca del oído y otros más resultaron con lesiones que no ponen en peligro su vida, dijo Hughes.
El gobernador de Ohio, John Kasich, emitió una declaración diciendo que estaba “conmocionado y entristecido” por el tiroteo y que ofreció recursos del Estado a la universidad y hacer cumplir la ley.
"Me uno a todos los residentes de Ohio para expresar mi más sentido pésame a las víctimas, sus familias y para toda la comunidad universitaria", dijo Kasich.
El tiroteo ocurrió en una casa, donde los miembros de la fraternidad Omega Psi Phi celebraban una fiesta, detalló Hughes.
La policía recibió una llamada alrededor de las 03:39 hora local, que alertaba sobre disparos de manera “indiscriminada” fuera de una casa. Las autoridades encontraron varios casquillos de dos pistolas semiautomáticas, uno de calibre .40 y el otro de .45, agregó Hughes.
Los testigos identificaron a dos posibles sospechosos, ambos habían sido expulsados de la fiesta, pero regresaron y comenzaron a disparar, indicó el jefe de la policía.
Tres de las víctimas son de 17 años, el mayor es de 31; otros tres son de 19 y cuatro de 20.
Youngstown está localizada a unos 75 kilómetros al sureste de Cleveland.
Amigos de Johnson, quien perdió la vida en el tiroteo, lo describieron como una buena persona y alguien que no se metía en problemas.
Nick Valencia, John Branch, Susan Candiotti y Ross Levitt contribuyeron a este reporte
Domingo, 06 de febrero de 2011 a las 19:53
Un automóvil de la policía permanece frente a la casa donde se registró un tiroteo en una fiesta, en Ohio (EFE
(CNN) — Un tiroteo dejó este domingo un estudiante de una universidad de Ohio muerto y 11 heridos, informó la policía y agregó que dos hombres relacionados con los hechos fueron detenidos.
Los hombres, uno de 19 años y otro de 22, fueron arrestados sin incidentes con la ayuda del FBI, dijo el jefe de la policía de Youngstown, Jimmy Hughes. Los nombres no fueron revelados.
Ninguno ha sido acusado directamente del tiroteo, pero Hughes dijo que la policía no está buscando a más sospechosos.
La policía indicó que Jamail Johnson, de 25 años, de Girard, Ohio, fue asesinado durante el tiroteo en una casa justo al lado del campus de la Universidad Estatal de Youngstown. Él recibió un balazo en la cabeza y otros más en la parte inferior de su cuerpo, dijo el forense, Joseph Ohr, del condado de Mahoning, a CNN.
11 personas, entre ellos seis estudiantes, resultaron heridos. Todos excepto tres, habían sido dados de alta la tarde de este domingo, dijo Tina Creighton, una portavoz del Centro Médico St. Elizabeth.
Uno de ellos fue gravemente herido tras recibir un disparo cerca del oído y otros más resultaron con lesiones que no ponen en peligro su vida, dijo Hughes.
El gobernador de Ohio, John Kasich, emitió una declaración diciendo que estaba “conmocionado y entristecido” por el tiroteo y que ofreció recursos del Estado a la universidad y hacer cumplir la ley.
"Me uno a todos los residentes de Ohio para expresar mi más sentido pésame a las víctimas, sus familias y para toda la comunidad universitaria", dijo Kasich.
El tiroteo ocurrió en una casa, donde los miembros de la fraternidad Omega Psi Phi celebraban una fiesta, detalló Hughes.
La policía recibió una llamada alrededor de las 03:39 hora local, que alertaba sobre disparos de manera “indiscriminada” fuera de una casa. Las autoridades encontraron varios casquillos de dos pistolas semiautomáticas, uno de calibre .40 y el otro de .45, agregó Hughes.
Los testigos identificaron a dos posibles sospechosos, ambos habían sido expulsados de la fiesta, pero regresaron y comenzaron a disparar, indicó el jefe de la policía.
Tres de las víctimas son de 17 años, el mayor es de 31; otros tres son de 19 y cuatro de 20.
Youngstown está localizada a unos 75 kilómetros al sureste de Cleveland.
Amigos de Johnson, quien perdió la vida en el tiroteo, lo describieron como una buena persona y alguien que no se metía en problemas.
Nick Valencia, John Branch, Susan Candiotti y Ross Levitt contribuyeron a este reporte
sábado, 5 de febrero de 2011
Los e-lectores capturan ojos jóvenes y entran en las mochilas
04 de febrero 2011 New York Times/tecnología
Por Julie Bosman
Muchos lectores jóvenes como Eliana Litos, 11, de Harrison, Nueva York, recibieron los lectores electrónicos como regalos de navidad.
Por Julie Bosman
Algo extraordinario sucedió después de que Eliana Litos recibió un e-reader de Jánuca de regalo en diciembre.
"Algunas semanas me olvidé por completo acerca de la televisión", dijo Eliana, 11"Estuve leyendo todos los días. "
Desde los días de fiesta, los editores han dado cuenta de que algunos títulos inusuales han subido las ventas de libros electrónicos. Las "Crónicas de Narnia", serie. "Hush, Hush". El "Diario de Dork" serie.
En Harper Collins, por ejemplo, los e-libros constituían el 25 por ciento de todas las ventas de los jóvenes-adultos en enero, frente al 6 por ciento un año antes - un auge en las ventas que rápidamente llamó la atención de los editores allí.
"Ficción para adultos está caliente, caliente, caliente, en los e-libros", dijo Susan Katz, presidente y editor de HarperCollins Children's Books. "Y ahora parece que la ficción adolescente es llegar a ser caliente, caliente, caliente."
En su infancia los lectores electrónicos fueron adoptadas por una generación anterior que valoraba los dispositivos para su conveniencia, portabilidad y, en muchos casos, simplemente por su capacidad para ampliar el texto a un tamaño más legible. Apetito para las ediciones de libros electrónicos de los mejores vendedores y ficción de género para adultos - romance, misterio, suspense - ha parecido casi sin fondo.
Pero ahora que los lectores electrónicos son más baratos y más abundantes, se han ido del mercado de masas, llegando a los consumidores a través de los grupos etarios y demográficos, y convenciendo a algunos miembros de la generación más joven a recogerlos por primera vez.
"Los niños se han apoderado de los e-lectores", dijo Rita Threadgill de Harrison, Nueva York, cuyos 11 años de edad, hija solicitó un Kindle para la Navidad.
En 2010 los jóvenes-adultos e-libros compuesta por cerca de 6 por ciento de las ventas digitales total de títulos publicados por St. Martin's Press, ahora en el 2011, el número es de hasta 20 por ciento, dijo una portavoz de la editorial.
En Children's Libros HarperCollins e-libro de ventas aumentó en las últimas semanas de títulos como "Little Liars bastante", una serie de adolescentes de Sara Pastor, "Soy yo el número cuatro," un romance paranormal por Pitaco Lore, y "Antes de la caída", un novela de Laura Oliver. (Algunos de ventas, los editores ha señalado, son de las personas mayores de cruce sobre la de los adultos jóvenes ficción.)
Jon Anderson, el editor de & Schuster Children's Publishing Simon, dijo que algunos títulos, como "Clockwork Angel" y los libros en la "Noche del Mundo", la serie, casi duplicó su venta de libros-e en las cuatro semanas después de la Navidad, en comparación con las cuatro semanas antes.
"Hemos tenido una reacción instantánea - 'Boy, un montón de chicos se compraron los lectores electrónicos para la Navidad", "Mr. Anderson dijo, y agregó que otro golpe significativo en las ventas se produjeron en el fin de semana de tres días de duración que incluyó a Martin Luther King s Birthday ' . "Si se sigue la misma tendencia que los adultos, es el comienzo de una curva hacia arriba."
Las ventas digitales representaban típicamente sólo una pequeña fracción de las ventas de libros de secundaria y jóvenes adultos, ya que los lectores electrónicos eran demasiado caros para los niños y adolescentes.
Otra teoría sugiere que los más jóvenes que se animaron primero a leer a la inmensamente popular Harry Potter, que son libros de tapa dura, tienden a preferirlo por encima de cualquier otra edición, comprando los libros en el día de su liberación. Y la evidencia anecdótica sugirió que los lectores más jóvenes lo prefieren para que puedan intercambiar libros con sus amigos.
La escena puede ser reemplazada lentamente por los preadolescentes y adolescentes agrupados y la lectura de sus Rincones o Kindle de forma inalámbrica, descargando nuevos títulos con sólo pulsar un botón, estudiadamente, comparar la duración de la batería de los dispositivos y de accesorios con Jonathan Adler y Kate Spade que vienen en color rosa, mandarina y limón verde caliente.
"Los jóvenes y los adolescentes son ahora la nueva gente que está empezando a experimentar e-lectores", dijo Mateo al corte, el editor del St. Martin's Press. "Si se engancha, es una gran cosa para el negocio."
Es demasiado pronto para decir si los jóvenes que acaban de recoger e-lectores se pegarán a ellos en el largo plazo, o no.
Pero Mónica Vila, que dirige el popular sitio de internet The Online Mom y que da conferencias con frecuencia a grupos de padres sobre la seguridad en Internet, dijo que en los últimos meses había sido bombardeada con preguntas de los padres acerca de si deben comprar los lectores electrónicos para sus hijos.
En un discurso el mes pasado en la reunión de una asociación de padres de familia en el condado de Westchester, la Sra. Vila pidió una votación a mano alzada para indicar cuántos padres habían comprado los lectores electrónicos de sus hijos como regalos de navidad.
Aproximadamente la mitad de las manos en la sala de estiro, recuerda.
"Los niños se sienten atraídos por los dispositivos, y hay una voluntad clara de los padres para mover los libros en este formato", dijo Vila. "Ahora estamos encontrando gente que dice: 'Vamos a utilizar la plataforma. Vamos a utilizarlo como una manera para que los niños aprendan. " "
Algunos maestros han sido alentadores, también, diciendo a sus estudiantes que se les permite traer los lectores electrónicos a la escuela para la lectura de ocio durante el salón y la clase de Inglés, por ejemplo.
"Yo no lo compre hasta que supe que los maestros en la escuela intermedia permiten a los niños leer sus libros en su e-lectores", dijo Amy Mauer-Litos, madre de Eliana, agregando que "no sé si es el mismo dispositivo que sea atractivo, o el fácil acceso a los libros, pero yo le digo, hemos tenido un montón de días de nieve últimamente, y 9 de cada 10 veces, ella está en la sala de lectura de su escondrijo. "
Algunos lectores más jóvenes han estado explorando los clásicos, gracias a la disponibilidad de mayores e-libros que están en el dominio público - y se pueden descargar gratis .
Después de recibir una luz gris de Sony Reader de sus abuelos en Navidad, Mia García, de 12 años de edad, de Touchet, Washington, descargada "Little Women", un libro que no había leído antes.
"Me hizo llorar", dijo Mia. "Luego leí 'Juegos del Hambre", "la novela más vendida distópica," y también me hizo llorar. "
Su hermano de 8, Tommy, recibió un e-lector, también. "Me gusta porque tengo muchos libros diferentes", dijo, como "El Problema Comienza a las 8", una biografía de ritmo rápido de Mark Twain, escritas para los niños en los grados intermedios.
"Hay algo que no estoy seguro, que es totalmente reemplazable, tener una pila de libros invitando a la lectura, a la espera de que los hijos alos tomen", dijo García. "Pero yo soy un creyente ferviente de que es necesario encontrar lo que excita a un hijo acerca de la lectura. Así que estoy totalmente de acuerdo. "
miércoles, 2 de febrero de 2011
Final para la escuela-shopping
Página 12
SOCIEDAD › DESALOJARON LOS COMERCIOS DEL COLEGIO EN EL BARRIO DE ONCE
En cumplimiento con una ley sancionada el año pasado, el gobierno porteño desalojó los catorce comercios que funcionaban en la escuela que se convirtió en símbolo de los negociados de la era menemista. Algunos comerciantes se quejaron pero no hubo resistencia.
Los catorce locales comerciales que funcionaban en la denominada escuela-shopping, en el barrio porteño de Balvanera, fueron desalojados ayer por el gobierno porteño, que cumplió así una ley sancionada por la Legislatura de la ciudad el año pasado. Ahora se construirá allí un jardín de infantes.
El operativo se inició a las 8.15 en dependencias de la escuela Presidente Mitre, ubicada en avenida Pueyrredón y Sarmiento, y estuvo a cargo del Ministerio de Educación, de Desarrollo Económico y de Justicia del gobierno porteño, junto a la Policía Metropolitana y Federal.
Los comercios habían sido construidos en 1991 por una empresa beneficiada con una concesión por 20 años, en un trámite denunciado de encubrir un supuesto negociado. La cesión se aprobó mediante una ordenanza votada a las 3 de la madrugada del domingo 30 de diciembre de 1990. El principal acusado fue el entonces intendente Carlos Grosso, que llegó al cargo por designación del presidente Carlos Menem, mientras uno de los denunciantes fue el fiscal Aníbal Ibarra, quien luego sería jefe de Gobierno.
La denominada escuela-shopping, cuya causa judicial prescribió en 2007 sin condenas, quedó como un símbolo de la era menemista, ya que no sólo implicó la privatización de un espacio educativo público para la actividad comercial, sino que también instaló la sospecha de maniobras ilegales para beneficiar a empresarios cercanos al oficialismo.
A 20 años de esos episodios y cumplido el plazo de concesión que fue establecido en los contratos cuestionados en el ámbito político y judicial, el gobierno de la ciudad desalojó los locales, en uno de los cuales, de grandes proporciones, funcionaban tres comercios.
El operativo se realizó luego de que el año pasado la Legislatura porteña aprobara un proyecto presentado por Raúl Fernández (Encuentro Progresista) para que se restituya el espacio a la escuela Mitre. Luego, en cumplimiento de esa ley, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, firmó un decreto que ordenó el desalojo de los locales.
Ayer, algunos de los comerciantes expresaron sus quejas por el operativo, aunque nadie opuso resistencia. Mientras se preparaba para abandonar el lugar, la dueña de un kiosco, que se identificó como Luisa, se quejó por el desalojo al señalar que “nos quieren echar de un lugar sin derecho, porque están diciendo que terminó una concesión que no terminó”. Dijo que su abogado presentó ante la Justicia porteña “un pronto despacho para que el juez se expida en esta cuestión porque el contrato de alquiler vencía a mediados de 2012 y la concesión era hasta el 2013”.
En tanto, Vilma Palomino, propietaria de una peluquería, dijo que accedieron a dejar el lugar porque “vinieron a decirnos que desalojáramos pacíficamente porque si no entraban a la fuerza y como había niños adentro preferimos salir para que no haya problemas”.
Los 14 locales fueron tapiados, debido a que en un plazo de entre 60 y 90 días se convocará a una licitación para construir allí un jardín infantes de 900 metros cuadrados, que constará de siete salas para niños de 45 días a los 5 años y que debería iniciar su funcionamiento en el ciclo lectivo 2012. “Esperamos que en 90 días, después de una licitación, se comiencen las obras”, señaló el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, quien resaltó que con la desocupación de los locales “ya está recuperada la escuela”.
SOCIEDAD › DESALOJARON LOS COMERCIOS DEL COLEGIO EN EL BARRIO DE ONCE
En cumplimiento con una ley sancionada el año pasado, el gobierno porteño desalojó los catorce comercios que funcionaban en la escuela que se convirtió en símbolo de los negociados de la era menemista. Algunos comerciantes se quejaron pero no hubo resistencia.
Los catorce locales comerciales que funcionaban en la denominada escuela-shopping, en el barrio porteño de Balvanera, fueron desalojados ayer por el gobierno porteño, que cumplió así una ley sancionada por la Legislatura de la ciudad el año pasado. Ahora se construirá allí un jardín de infantes.
El operativo se inició a las 8.15 en dependencias de la escuela Presidente Mitre, ubicada en avenida Pueyrredón y Sarmiento, y estuvo a cargo del Ministerio de Educación, de Desarrollo Económico y de Justicia del gobierno porteño, junto a la Policía Metropolitana y Federal.
Los comercios habían sido construidos en 1991 por una empresa beneficiada con una concesión por 20 años, en un trámite denunciado de encubrir un supuesto negociado. La cesión se aprobó mediante una ordenanza votada a las 3 de la madrugada del domingo 30 de diciembre de 1990. El principal acusado fue el entonces intendente Carlos Grosso, que llegó al cargo por designación del presidente Carlos Menem, mientras uno de los denunciantes fue el fiscal Aníbal Ibarra, quien luego sería jefe de Gobierno.
La denominada escuela-shopping, cuya causa judicial prescribió en 2007 sin condenas, quedó como un símbolo de la era menemista, ya que no sólo implicó la privatización de un espacio educativo público para la actividad comercial, sino que también instaló la sospecha de maniobras ilegales para beneficiar a empresarios cercanos al oficialismo.
A 20 años de esos episodios y cumplido el plazo de concesión que fue establecido en los contratos cuestionados en el ámbito político y judicial, el gobierno de la ciudad desalojó los locales, en uno de los cuales, de grandes proporciones, funcionaban tres comercios.
El operativo se realizó luego de que el año pasado la Legislatura porteña aprobara un proyecto presentado por Raúl Fernández (Encuentro Progresista) para que se restituya el espacio a la escuela Mitre. Luego, en cumplimiento de esa ley, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, firmó un decreto que ordenó el desalojo de los locales.
Ayer, algunos de los comerciantes expresaron sus quejas por el operativo, aunque nadie opuso resistencia. Mientras se preparaba para abandonar el lugar, la dueña de un kiosco, que se identificó como Luisa, se quejó por el desalojo al señalar que “nos quieren echar de un lugar sin derecho, porque están diciendo que terminó una concesión que no terminó”. Dijo que su abogado presentó ante la Justicia porteña “un pronto despacho para que el juez se expida en esta cuestión porque el contrato de alquiler vencía a mediados de 2012 y la concesión era hasta el 2013”.
En tanto, Vilma Palomino, propietaria de una peluquería, dijo que accedieron a dejar el lugar porque “vinieron a decirnos que desalojáramos pacíficamente porque si no entraban a la fuerza y como había niños adentro preferimos salir para que no haya problemas”.
Los 14 locales fueron tapiados, debido a que en un plazo de entre 60 y 90 días se convocará a una licitación para construir allí un jardín infantes de 900 metros cuadrados, que constará de siete salas para niños de 45 días a los 5 años y que debería iniciar su funcionamiento en el ciclo lectivo 2012. “Esperamos que en 90 días, después de una licitación, se comiencen las obras”, señaló el ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, quien resaltó que con la desocupación de los locales “ya está recuperada la escuela”.
Espacios de libertad y expresión
Página 12
LA VENTANA › MEDIOS Y COMUNICACION
Para María Florencia Alcaraz existe un movimiento, en el que confluyen la tradición del cine político y la educación popular, que busca generar espacios de libertad y expresión para los sectores populares.
Por María Florencia Alcaraz*
En la cúspide de la democratización de la comunicación en el plano legal, en Argentina emergen múltiples prácticas en las cuales confluyen la tradición del cine político y la educación popular: Desde Abajo Cine, Cine en Movimiento y Cinekinesis, entre otras, son agrupaciones que trabajan enseñando la herramienta audiovisual y capacitando a grupos de personas provenientes de los sectores populares en la producción de sus propios videos. Retoman algunas características del camino transitado por los cineastas y videastas que se propusieron otorgarle visibilidad y dar voces a las luchas de los sectores populares. Dialogan con estas realidades desde lo educativo en un proceso donde las instancias productora y receptora se entremezclan en un intercambio de mutuo enriquecimiento.
Resulta inevitable observar qué acercamientos y rupturas marcan con respecto a las experiencias precedentes.
En primera instancia, es claro que las formas de intervenir en la transformación social desde el lenguaje audiovisual y sus tecnologías están determinadas por el tiempo y el espacio en el cual los realizadores están insertos. Hoy los cineastas explotan las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en relación a la filmación (cámaras digitales livianas), montaje (fácil acceso a programas de edición para computadoras personales) y proyección (equipos digitales) y someten sus voluntades a una construcción democrática comprometiéndose con sus objetivos. En épocas anteriores no sólo el equipamiento significó un obstáculo. El contexto de efervescencia era de tal magnitud, al igual que la trama represiva, que obligaba a la mayoría de los grupos a operar en la clandestinidad. Esta situación implicaba intervenir con recursos y estrategias de comunicación alternativas para responder a coyunturas más urgentes. El acento estaba puesto en la exhibición de la película y lo que ésta podía desencadenar como acto político con una clara impronta de denuncia y clarificación.
En la actualidad, la idea de construir films junto a las clases subalternas está vinculada a hacer cumplir uno de los tantos derechos vulnerados para estos sectores sociales y no ya a la necesidad de generar un cambio desde las bases. Aunque persista el propósito de transformación social, lo que predomina es la idea de democratización de los saberes audiovisuales en pos de un ejercicio más pleno del derecho a la comunicación. Lo que motoriza la acción de estas agrupaciones es la creencia firme de que las clases populares tienen derecho a manejar el lenguaje audiovisual y las tecnologías como sujetos enunciadores y con conciencia crítica. Se democratiza el saber para saldar una situación de desigualdad en el acceso que estos sectores populares tienen a los medios de comunicación masiva. Si bien suelen aparecer en gráfica, radio, televisión y cine, el tipo de comunicación tutelar y pasiva que los medios pregonan hace que estas capas de la sociedad no tengan incidencia sobre cómo se habla de ellos o sobre la imagen que se proyecta de ellos, se sientan estigmatizados y no representados en lo que ven sobre sí mismos.
Al tener acceso a los saberes y a las tecnologías de la comunicación las clases populares pasan a ser constructores activos y no simple objeto de la comunicación; colaboran a que exista más variedad en los mensajes intercambiados; y aumenta, en cierta medida, el grado y la calidad de la representación social en la comunicación.
Además, al formar parte del proceso creativo y de la toma de decisiones en relación a las historias que se tejen sobre ellos y contar desde su perspectiva su cotidiano, sus luchas, sus deseos, sus alegrías, sus dolores, esperanzas y sueños, surge la posibilidad de generar un archivo para la memoria colectiva.
Aparece aquí la noción de inclusión y participación social que genera este tipo de acciones. Los realizadores tienen en claro que las actividades que se realizan en el taller no solucionarán la situación de falta de trabajo, la violencia y la marginalidad que atraviesan aquellos que participan de las experiencias, pero sí abocan sus esfuerzos a construir espacios de libertad y expresión en sus talleres.
Las experiencias actuales comienzan a marcar otro camino que quizás alguna vez fue soñado por educadores o cineastas que antecedieron a estos realizadores. Estas nuevas prácticas marcan surcos en los cuales el esfuerzo por encontrarse con el otro se hace real al brindarle las herramientas tecnológicas y los conocimientos, superando las instancias que se limitan a registrar la realidad de estas clases sociales y tomando como metodología y estrategia pedagógica a la educación popular para poder llevar a cabo sus intenciones. Son los primeros pasos de un recorrido que ahora se camina con los otros.
* Licenciada en Comunicación Social, Universidad Nacional de La Matanza
LA VENTANA › MEDIOS Y COMUNICACION
Para María Florencia Alcaraz existe un movimiento, en el que confluyen la tradición del cine político y la educación popular, que busca generar espacios de libertad y expresión para los sectores populares.
Por María Florencia Alcaraz*
En la cúspide de la democratización de la comunicación en el plano legal, en Argentina emergen múltiples prácticas en las cuales confluyen la tradición del cine político y la educación popular: Desde Abajo Cine, Cine en Movimiento y Cinekinesis, entre otras, son agrupaciones que trabajan enseñando la herramienta audiovisual y capacitando a grupos de personas provenientes de los sectores populares en la producción de sus propios videos. Retoman algunas características del camino transitado por los cineastas y videastas que se propusieron otorgarle visibilidad y dar voces a las luchas de los sectores populares. Dialogan con estas realidades desde lo educativo en un proceso donde las instancias productora y receptora se entremezclan en un intercambio de mutuo enriquecimiento.
Resulta inevitable observar qué acercamientos y rupturas marcan con respecto a las experiencias precedentes.
En primera instancia, es claro que las formas de intervenir en la transformación social desde el lenguaje audiovisual y sus tecnologías están determinadas por el tiempo y el espacio en el cual los realizadores están insertos. Hoy los cineastas explotan las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías en relación a la filmación (cámaras digitales livianas), montaje (fácil acceso a programas de edición para computadoras personales) y proyección (equipos digitales) y someten sus voluntades a una construcción democrática comprometiéndose con sus objetivos. En épocas anteriores no sólo el equipamiento significó un obstáculo. El contexto de efervescencia era de tal magnitud, al igual que la trama represiva, que obligaba a la mayoría de los grupos a operar en la clandestinidad. Esta situación implicaba intervenir con recursos y estrategias de comunicación alternativas para responder a coyunturas más urgentes. El acento estaba puesto en la exhibición de la película y lo que ésta podía desencadenar como acto político con una clara impronta de denuncia y clarificación.
En la actualidad, la idea de construir films junto a las clases subalternas está vinculada a hacer cumplir uno de los tantos derechos vulnerados para estos sectores sociales y no ya a la necesidad de generar un cambio desde las bases. Aunque persista el propósito de transformación social, lo que predomina es la idea de democratización de los saberes audiovisuales en pos de un ejercicio más pleno del derecho a la comunicación. Lo que motoriza la acción de estas agrupaciones es la creencia firme de que las clases populares tienen derecho a manejar el lenguaje audiovisual y las tecnologías como sujetos enunciadores y con conciencia crítica. Se democratiza el saber para saldar una situación de desigualdad en el acceso que estos sectores populares tienen a los medios de comunicación masiva. Si bien suelen aparecer en gráfica, radio, televisión y cine, el tipo de comunicación tutelar y pasiva que los medios pregonan hace que estas capas de la sociedad no tengan incidencia sobre cómo se habla de ellos o sobre la imagen que se proyecta de ellos, se sientan estigmatizados y no representados en lo que ven sobre sí mismos.
Al tener acceso a los saberes y a las tecnologías de la comunicación las clases populares pasan a ser constructores activos y no simple objeto de la comunicación; colaboran a que exista más variedad en los mensajes intercambiados; y aumenta, en cierta medida, el grado y la calidad de la representación social en la comunicación.
Además, al formar parte del proceso creativo y de la toma de decisiones en relación a las historias que se tejen sobre ellos y contar desde su perspectiva su cotidiano, sus luchas, sus deseos, sus alegrías, sus dolores, esperanzas y sueños, surge la posibilidad de generar un archivo para la memoria colectiva.
Aparece aquí la noción de inclusión y participación social que genera este tipo de acciones. Los realizadores tienen en claro que las actividades que se realizan en el taller no solucionarán la situación de falta de trabajo, la violencia y la marginalidad que atraviesan aquellos que participan de las experiencias, pero sí abocan sus esfuerzos a construir espacios de libertad y expresión en sus talleres.
Las experiencias actuales comienzan a marcar otro camino que quizás alguna vez fue soñado por educadores o cineastas que antecedieron a estos realizadores. Estas nuevas prácticas marcan surcos en los cuales el esfuerzo por encontrarse con el otro se hace real al brindarle las herramientas tecnológicas y los conocimientos, superando las instancias que se limitan a registrar la realidad de estas clases sociales y tomando como metodología y estrategia pedagógica a la educación popular para poder llevar a cabo sus intenciones. Son los primeros pasos de un recorrido que ahora se camina con los otros.
* Licenciada en Comunicación Social, Universidad Nacional de La Matanza
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